Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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Alonso colgaba posters de Senna en el armario

El piloto español Fernando Alonso recuerda sus tiempos de infancia y a quien idolatraba. “Hace quince años que jugaba con coches de Ayrton Senna y cada vez que abría la puerta de mi armario veía un póster suyo. Mientras, yo corría por Euskadi, Galicia… y ahora, tener los mismos podios… seguro que cuando me retire lo valoraré mejor”.


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El pasado fin de semana en Monza, Fernando Alonso descorchó tantas botellas como lo hizo Ayrton Senna en toda su carrera. 80 podios que le sirven para estar más cerca de su piloto favorito, un “ídolo” y una motivación sentimental.

Su barrera no son los siete campeonatos de Michael Schumacher, ni los cuatro de Alain Prost, son los tres de Ayrton. “Ganar tres campeonatos del mundo es un sueño para mí. Si pudiera ser, que ocurra este año, en dos años o en seis… No sé, pero sería muy importante para mí tener los mismos que Ayrton. Fue mi ídolo y mi referencia cuando estaba en los karts”. El asturiano no ocultó, el pasado mes de julio, el valor personal que tiene para él imitar las cifras del piloto brasileño.

Récords, no necesariamente; imitar a Senna, sí

Ayrton y Fernando han derramado 240 litros de champán desde un podio de Fórmula 1 (salvo los cosechados en territorio Árabe por Alonso). No es una cifra récord. Los libros no situarán sus nombres en lo más alto de una lista (en el caso del español, al menos, de momento) pero, en la escala de logros del asturiano, alcanzar lo realizado por Senna significa lo máximo.

En efectividad, será difícil para el asturiano igualar al brasileño. Ambos comparten actualmente el tercer escalón en cuanto a los pilotos en la historia de Fórmula 1 que más podios han pisado, sólo por detrás de Schumacher (155) y Prost (106). Para llegar a ese número, Senna necesitó 161 carreras mientras que Alonso 190 (su año en Minardi y el último que pasó en Renault no ayudan, en este sentido, al español).