Ecuador. sábado 16 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

EE.UU. aprueba la propuesta para evitar la insolvencia

WASHINGTON (AP) — Con la presión de una fecha límite encima, el Congreso aprobó el miércoles una iniciativa de ley para evitar un inminente impago de deuda y para dar fin a 16 días de cierre parcial del gobierno. La medida fue enviada al presidente Barack Obama para su promulgación.


Publicidad

El Senado la aprobó primero, con votación de 81-18. Más tarde la Cámara de Representantes lo aprobó con 285-144. Tras la aprobación en la cámara baja, sólo faltaría la firma del presidente Obama, el acto final de un épico drama político que puso en riesgo la estabilidad económica.

La legislación permitirá al Tesoro emitir deuda de manera normal hasta el 7 de febrero o quizá por un mes más, y al gobierno seguir financiando sus operaciones hasta el 15 de enero. Más de dos millones de trabajadores federales —los que siguieron trabajando y aquellos que recibieron suspensión temporal sin paga— recibirán su sueldo de modo retroactivo.

En la Casa Blanca, Obama saludó el voto del Senado. Una vez que la medida llegue, “la firmaré inmediatamente”, aseveró el mandatario. “Comenzaremos a reabrir rápidamente nuestro gobierno y podemos levantar esta nube de incertidumbre de nuestras empresas y gente”.

Los republicanos tenían otras preocupaciones. “Dimos una buena pelea. Sólo que no ganamos”, reconoció el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, cuando los legisladores votaron por la iniciativa. La medida no incluye nada para los republicanos, quienes pedían erradicar o acotar la ley de salud insignia de la presidencia de Obama.

“La solución alcanzada le dará a nuestra economía la estabilidad que desesperadamente necesita”, dijo el senador Harry Reid, líder de los demócratas en el Senado, al agregar que la nación “estuvo al borde del desastre” antes de lograr el acuerdo.

El líder de la bancada republicana en la cámara alta, Mitch McConnell, dijo que, con el acuerdo, se mantuvo una ronda de recortes al gasto negociados hace dos años con Obama y los demócratas. Como resultado, “el gasto del gobierno ha bajado dos años seguidos”, por primera vez desde la guerra coreana. “Y no nos retractaremos en este acuerdo”, dijo McConnell, quien negoció con Reid el acuerdo.

La medida, que es sólo una tregua temporal, establece un marco de tiempo para que a comienzos del próximo año posiblemente se enfrenten Obama y los republicanos otra vez por el gasto y el endeudamiento.

Pero por ahora, el gobierno regresa a la vida dando tumbos. Por ejemplo, las autoridades comenzarán a discutir planes para acelerar el respaldo en el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano, donde 307 empleados siguieron laborando pese a la parálisis del gobierno y más de 8.000 recibieron suspensión temporal sin paga.

Por otra parte, Boehner prometió que los republicanos no dejarán de luchar para reducir la deuda y limitar el Obamacare, la ley de salud del presidente.

El acuerdo “logra lo necesario” para reabrir el gobierno, eliminar la amenaza del impago y reanudar el diálogo entre los partidos, dijo el portavoz presidencial Jay Carney.

Obama podría promulgar el documento antes de la medianoche del jueves, momento en que, según el secretario del Tesoro Jacob Lew, Estados Unidos se quedaría sin fondos para pagar sus cuentas.

En términos políticos, el acuerdo obedece casi totalmente a los lineamientos establecidos por Obama desde el comienzo de la crisis. Los legisladores del Tea Party inicialmente exigían que sea derogada la reforma al sistema de salud promovida por Obama, a cambio de aprobar un presupuesto.

Pero en los últimos días las encuestas indicaban que los republicanos estaban perdiendo popularidad, y hasta el senador republicano John McCain calificó la crisis como “un episodio lamentable” en la historia de la nación.

El acuerdo también contempla la asignación de legisladores de ambas cámaras para que integren una comisión especial a cargo de hallar maneras de reducir el déficit, pero no habría recortes generalizados.

Antes del miércoles, hubo advertencias severas sobre las finanzas de Estados Unidos si no se llegaba a un acuerdo. La agencia de calificación crediticia Fitch había dicho que podría rebajar la calificación de AAA que usualmente le da a la deuda estadounidense.

John Chambers, presidente del Comité de Deuda Soberana de Standard & Poor’s, dijo a la televisora CBS que un impago de la deuda estadounidense “sería mucho peor que el colapso de Lehman Brothers”, el evento que detonó la crisis financiera del 2008.

___

Los periodistas de The Associated Press Alan Fram, Andrew Taylor, Henry C. Jackson, Bradley Kapler, Laurie Kellman, Julie Pace, Jim Kuhnhenn y Donna Cassata colaboraron a este despacho. Una vista del Capitolio de Estados Unidos la tarde del martes 15 de octubre de 2013, en Washington. (Foto AP/ Evan Vucci)