Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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Miles de refugiados huyen del sureste de Ucrania

Kiev, 11 jun (EFE).- Miles de refugiados huyen del sureste de Ucrania hacia otras regiones del país y a la vecina Rusia para escapar de la operación antiterrorista lanzada por Kiev contra los insurgentes prorrusos, que cada día que pasa parece más una guerra en toda regla.

El Ministerio de Sanidad ucraniano, tras semanas de silencio y negación de la como poco compleja situación humanitaria en las rebeldes regiones de Donetsk y Lugansk, reconoció hoy que al menos 7.000 refugiados han sido realojados en otras regiones de Ucrania.

Las autoridades rusas, mientras tanto, informan de la llegada de miles de refugiados a las ciudades y regiones limítrofes con el rebelde sureste de Ucrania, escenario desde hace casi dos meses de cruentos combates entre las fuerzas gubernamentales ucranianas y los separatistas prorrusos.

En la ciudad de Slaviansk, bastión de la rebelión contra Kiev sometida desde hace semanas a ataques de las tropas ucranianas, “apenas quedan 7.000” de sus más de 117.000 habitantes, informó hoy una televisión ucraniana leal a Kiev con alusión a datos de inteligencia militar.

El ministro de Sanidad de Ucrania, Oleg Musiy, reconoció que las ambulancias de Slaviansk y de la vecina Kramatorsk, con 170.000 habitantes, no tienen gasolina para salir en servicio y atender a los ciudadanos.

“Lamentablemente, todavía tenemos diez hospitales que no funcionan” en las regiones de Donetsk y Lugansk, agregó el titular de la cartera, quien recalcó además que al menos 14 localidades próximas a Slaviansk y algunos barrios de esa ciudad no tienen electricidad ni agua desde hace días.

La población civil de algunas ciudades del sureste, la mayoría víctimas involuntarias del enfrentamiento armado entre las milicias y las tropas, ha dejado de recibir las pensiones y las ayudas sociales del Gobierno central.

“La situación en Snézhnoe (Donetsk) y Krasni Luch (Lugansk) se ha agravado tanto que no podemos controlar la entrega de medios. Temporalmente, hasta que se estabilice la situación, debemos suspender las transferencias y el envío de dinero”, dijo hoy el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk.

El Ministerio de Sanidad reconoció hoy la muerte de más de 250 civiles durante la operación antiterrorista, cuya fase activa fue lanzada el pasado 2 de mayo, entre ellos al menos catorce menores de edad y quince mujeres.

Tan sólo ayer, los distintos depósitos de cadáveres de las regiones de Donetsk y Lugansk recibieron 50 cuerpos de fallecidos durante los combates, dijo el ministro de Sanidad ucraniano.

Las autoridades, sin embargo, no precisaron las bajas que han sufrido las fuerzas gubernamentales y los milicianos.

Un día después de que el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, ordenara la creación de corredores humanitarios para que los civiles puedan abandonar las zonas de combate, el Gobierno anunció que los ciudadanos deberán huir a través de los controles militares que rodean las ciudades y pueblos controlados por los rebeldes.

Todo hace pensar que la relativa calma que se ha instalado en el sureste ucraniano desde la mañana de ayer, inmediatamente después de que se diera a conocer la orden de Poroshenko, pudiera responder al deseo de las partes a facilitar la salida de la población civil de las zonas de combate.

La diplomacia internacional, mientras tanto, trata de asumir el protagonismo en la difícil tarea de poner fin al conflicto armado sin contar con los líderes de la rebelión prorrusa ni tampoco con su entorno.

El engranaje diplomático encabezado por algunas capitales occidentales y la OSCE parecen haber asumido que el Kremlin podría parar la violencia en cualquier momento si ejerce su influencia sobre los separatistas armados que se enfrentan a las fuerzas ucranianas.

Y mientras Moscú niega tal extremo, calificando una y otra vez como “ciudadanos pacíficos” descontentos incluso a los insurgentes armados, Kiev rechaza tajantemente cualquier negociación con los separatistas prorrusos, a los que la Fiscalía general de Ucrania ha tachado de terroristas. EFE


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