Ecuador. Lunes 29 de Mayo de 2017
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Caracas: Decenas de miles participan en nueva jornada de protestas

Los manifestantes gritan "La policía no apoya la dictadura" durante una marcha del Primero de Mayo de los opositores al presidente Nicolás Maduro en el este de Caracas, Venezuela, el lunes 1 de mayo de 2017. Opositores y oficialistas medían nuevamente fuerzas en las calles en medio de una creciente tensión política y preocupaciones de que se agrave la violencia en el país sudamericano. (Fernando Llano/Foto AP).

CARACAS (AP) — Al ritmo de pitos y tambores, decenas de miles de opositores, vestidos con camisetas blancas y levantando pancartas en que se leían “el cambio es indetenible”, se volcaron el lunes a las calles en Caracas para protagonizar una nueva jornada de protestas contra el gobierno, que entran a su segundo mes.

“Estamos dispuestos a estar en las calles un mes más y lo que sea necesario porque Venezuela necesita que estemos en las calles para que este gobierno entienda que se tiene que ir”, dijo Sergio Hernández, un técnico de Informática, de 47 años, mientras caminaba junto a su esposa por una avenida del este capitalino.

Otros miles de opositores, que intentaban marchar por algunas avenidas del oeste, fueron bloqueados por centenares de guardias que les lanzaron gases lacrimógenos para evitar que avanzaran hacia el centro de la ciudad donde se desarrollaba una movilización oficialista.

Uno de los manifestantes, el diputado opositor José Manuel Olivares, sufrió una herida en la cabeza al ser golpeado por las bombas lacrimógenas.

El gobierno y la oposición volvían a medir fuerzas en el marco del Día Internacional del Trabajo, con marchas en la capital y otras ciudades del país, en medio de un clima de alta tensión política y creciente espiral de violencia que generan preocupación en la comunidad internacional, la cual aboga por una salida negociada a la crisis. Las protestas, desde fines de marzo, han dejado cerca de treinta muertos y centenares de heridos.

La alianza opositora llamó a las movilizaciones con el objetivo de llegar a las sedes del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral, en el centro de Caracas.

Desde que comenzaron las manifestaciones, la oposición ha intentado infructuosamente marchar hacia el centro de la ciudad, donde están las sedes del gobierno y el resto de los poderes públicos, ya que los cuerpos de seguridad les han bloqueado el paso y dispersado con gases lacrimógenos y balas de goma.

Horas antes del inicio de las marchas, algunas de las principales autopistas que comunican el interior del país con la capital presentaban fuertes congestionamientos de vehículos generados por los puntos de control que instalaron los cuerpos de seguridad en las vías. De igual forma, las autoridades anunciaron el cierre de una treintena de estaciones del metro por medidas de seguridad.

Los bloqueos parciales de las vías de acceso a Caracas y el cierre de las estaciones del metro fueron rechazados por el dirigente opositor y ex candidato presidencial, Henrique Capriles, que acusó al gobierno de poner “obstáculos” para afectar la marcha opositora.

El oficialismo, mientras tanto, convocó a una gran marcha en el centro de la capital en apoyo al gobierno de Maduro, que enfrenta las tensiones política en medio una crisis económica, con una desbordada inflación de tres dígitos y una severa escasez de alimentos y medicinas, que ha golpeado la popularidad del mandatario que ronda 20%.

Maduro reiteró la víspera las acusaciones contra la oposición a la que señaló de dirigir actos violentos y promover un golpe de estado.

El gobernante hizo un llamado a la coalición opositora a retornar al proceso de diálogo que está estancado desde diciembre luego que la oposición acusó a las autoridades de incumplir algunos puntos del acuerdo relacionados con la convocatoria a elecciones y la liberación de los presos políticos.

En medio del creciente descontento contra el gobierno, Maduro anunció el fin de semana un incremento a partir del primero de mayo de 60% del salario mínimo, que llegó a 200.000 bolívares (unos 278 dólares).

Los comentarios del mandatario sobre el proceso de diálogo coincidieron con una declaración que ofreció el papa Francisco en la que pidió condiciones claras para las conversaciones, y manifestó inquietud por la situación de violencia que enfrenta el país.

El pontífice llamó a las partes a evitar cualquier ulterior forma de violencia, que se respeten los derechos humanos y se busque una solución negociada a la crisis.

Al agradecerle al Papa su preocupación por Venezuela, Capriles celebró el domingo que el pontífice rectificara su opinión sobre la oposición, a la que señaló de estar dividida, y reiteró que los sectores adversos al gobierno se mantendrán en las calles hasta que el gobierno acceda a llamar a elecciones generales, abra un canal humanitario, libere a los presos políticos y respete a la Asamblea Nacional.

Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Perú, Paraguay y Uruguay se sumaron a las expresiones del Papa, y pidieron el cese de los actos violentos, la definición de un cronograma electoral, la liberación de los presos políticos y la plena restitución de las prerrogativas de la Asamblea Nacional.

Las tensiones políticas se agitaron en Venezuela a finales de marzo a raíz de dos sentencias que emitió el Tribunal Supremo de Justicia en las asumió las competencias legislativas de Congreso y limitó la inmunidad de los diputados. El máximo tribunal, que es señalado de estar controlado por el gobierno, revirtió en abril los dictámenes pero las protestas aún no han cesado. (I)

The Associated Press