Ecuador. Sábado 1 de octubre de 2016
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Qué defienden quienes nos atacan

Karen Hollihan
Miami, Estados Unidos

Pertenezco a un grupo de voluntarios del hemisferio de las Américas, de diferentes ideologías y posiciones políticas; de diferentes credos y nacionalidades, quienes nos hemos encontrado con la importante y urgente necesidad de defender los principios y valores para sostener, promover y defender la democracia liberal en América Latina.

Eso es lo que hacemos.

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Somos el “Interamerican Institute for Democracy” (IID) con sede en Miami Florida, ONG que ha ganado el respeto, no solo de sus seguidores, si no también de sus opositores. Nuestra opinión y actividad es un referente en el continente americano.

La democracia tiene muchos enemigos, entre ellos el clientelismo, la falta de separación de poderes, la impunidad, el populismo, la corrupción, la ignorancia, la miseria, el terrorismo y la falta de compromiso de la ciudadanía. Todos presentes en mayor o menor grado en los países mas afectados de la región. Los resultados de estos males son obvios y visibles en el mundo entero y solo comprueban que mientras mas democracia y transparencia, mas progreso y generación de riqueza existe. La falta de democracia siempre degenera en pobreza, corrupción y desolación. Sin excepción.

Quiero ahora referirme al compromiso político ciudadano. Si la sociedad civil no distingue estos conceptos, si culpan a los políticos de todos los males, si esta no se interesa y observa a sus gobernantes, mal puede dirigir el rumbo del gobierno que la representa. Pienso que la ignorancia y la letargia cívica son los problemas mayores que permiten el avance del populismo el cual tarde o temprano ocasiona la crisis económica, social y política. Asi se llega a un momento difícil de actuar para defender las instituciones de la republica y defender los derechos y libertades. Lecciones aprendidas de estas crisis deberían ayudar al crecimiento de la madurez política de una sociedad para aprender a reconocer a líderes autoritarios y evitar sus abusos. No podemos dejar la política a los políticos; es deber de todos involucrarnos, cada uno a su manera porque la democracia no tiene abogados para defenderse. Es el deber de los ciudadanos hacerlo.

Y el IID ayuda en este proceso de aprendizaje, con pocos recursos y modestos aportes pero con el peso de la credibilidad y prestigio de nuestro directorio, así como de la alta calidad académica de los eventos que producimos. Nuestro trabajo es publico, transparente, visible y abierto para todos.

Si lo que defendemos y promovemos es libertad y autodeterminación como elementos esenciales de una democracia, me pregunto entonces, ¿qué defienden quienes nos atacan? ¿Qué promueven los que atacan a grupos como el IID y a sus colaboradores ?

He sido calumniada por los promotores de un régimen autoritario que se sirvió de un medio financiado por los gobiernos chavistas, el Ecuador entre ellos. Se han valido de métodos infames clásicos cubano-castristas como la guerra psicológica que ha utilizado el asesinato de la reputación y la calumnia montando un documental absurdo, que no por ello, deja de ser extremadamente malicioso. Un proceso deliberado, empleado como arma contra opositores y disidentes en este caso, de los gobiernos autoritarios del Socialismo de siglo XXI.

No he necesitado defenderme ni hacer uso de réplica para contrarrestar semejantes fábulas mentirosas. Mi hoja de vida y carácter son intachables y los autores se convirtieron en objeto de burla. Muchos me felicitan por el “trofeo de guerra” que he recibido con esta falacia. De modo que ante esto, solo me queda agradecer a quienes públicamente me han mostrado su respaldo y han hecho presente su solidaridad para conmigo.

Rechazo contundentemente la calumnia del contenido en el mencionado documental de TeleSur y repetido y seguido por el diario oficialista del gobierno de Ecuador, “El Telegrafo” . Me comprometo, ahora con mas razón que antes, a seguir luchando por los valores inculcados por mis padres y mi educación liberal.

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