Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Irlanda dice “sí” al matrimonio gay

Miembros de la campaña del Sí a la Igualdad empiezan a decorar el centro de Dublín, Irlanda, el 21 de mayo de 2015. Los irlandeses votaron el viernes 22 en un referéndum para la legalización del matrimonio homosexual, medida que ganó más de 60% de apoyo, según resultados oficiales. (Foto AP/Peter Morrison)

DUBLIN, Irlanda (AP) — Los irlandeses aprobaron por abrumadora mayoría la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo, anunciaron el sábado las autoridades electorales, un resultado sorprendentemente asimétrico que el clero católico y los defensores de los gay describieron como una “revolución social”.

En el referendo del viernes, el 62,1% de los electores apoyó el “sí” para que se modifique la definición del matrimonio en la Constitución como la unión entre dos personas sin importar su sexo.

En el patio empedrado afuera del Castillo de Dublín, miles de defensores de los derechos de las personas homosexuales que observaban los resultados lloraron, se abrazaron y vitorearon ante la difusión de la noticia.

“Con la votación de hoy, hemos revelado quiénes somos: un pueblo generoso, compasivo, audaz y alegre”, declaró el primer ministro Enda Kenny al expresar su beneplácito por el resultado.

A un lado de Kenny, la viceprimera ministra Joan Burton dijo que esta victoria constituye “un momento mágico y conmovedor, cuando el corazón del mundo palpita en Irlanda”.

Esta nación europea se convirtió en la primera en el mundo que aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo mediante consulta popular. Otros 19 países han legalizado la práctica mediante sus legislaturas y tribunales.

El porcentaje inesperadamente amplio de aprobación sorprendió tanto a quienes están a favor como en contra. Más de 1,2 millones de irlandeses apoyaron el “sí” y menos de 750.000 el “no”.

Sólo el “no” ganó por escasa mayoría en uno de los 43 distritos electorales de Irlanda, en Roscommon-South Leitrim, ubicado en la cenagosa región central del país.

Según analistas, el triunfo del “sí” se debió a la intensa utilización de las redes sociales para movilizar a los jóvenes, decenas de miles de los cuales votaron por primera vez.

Además, los conmovedores relatos de personalidades irlandesas —que revelaron su homosexualidad o que describieron sus esperanzas a favor de los niños gays— convencieron a los electores para que apoyaran la equidad en el derecho al matrimonio.

Adrian y Shane, una pareja gay, salen de un puesto de votación en Drogheda, Irlanda, el 22 de mayo del 2015. Los irlandeses aprobaron en un referendo legalizar el matrimonio entre parejas del mismo sexo. (AP Foto/Peter Morrison)

Adrian y Shane, una pareja gay, salen de un puesto de votación en Drogheda, Irlanda, el 22 de mayo del 2015. Los irlandeses aprobaron en un referendo legalizar el matrimonio entre parejas del mismo sexo. (AP Foto/Peter Morrison)

Tanto el clero católico como los defensores de los derechos de los gay describieron el resultado como una revolución social en Irlanda, donde hace sólo unas décadas los electores habían reforzado la autoridad de las enseñanzas de la Iglesia católica con votos abrumadores a favor de las prohibiciones al aborto y el divorcio en la década de 1980.

Los electores legalizaron el divorcio por escasísimo margen en 1995 y ahora, por firme mayoría, rechazaron los reiterados llamados de la Iglesia católica para que se opusieran al matrimonio entre personas del mismo sexo.

El aborto continúa proscrito y se perfila como el siguiente gran enfrentamiento de política social en el país.

El arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, dijo que “la abrumadora votación” contra las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio gay significa que el clero en Irlanda necesita encontrar con urgencia un nuevo mensaje y una nueva voz para llegar a los jóvenes del país.

“Es una revolución social… La Iglesia necesita hacer una revisión total a fondo”, señaló Martin.

“¿Nos hemos alejado complemente de los jóvenes?”, preguntó. “La mayoría de quienes votaron a favor son producto de nuestras escuelas católicas durante 12 años”.

David Quinn, dirigente del Instituto Iona, un grupo de expertos católicos, expresó preocupación de que ningún partido y sólo media decena de políticos hayan apoyado la causa del “no”.

“El hecho que ningún partido político los apoyara debe ser motivo de preocupación desde un punto de vista democrático”, agregó.

Michael Martin, político de Cork y dirigente del partido opositor Fianna Fail que tradicionalmente ha sido el más cercano a la Iglesia católica, dijo que no podría tener la conciencia tranquila si apoyara a la parte que rechaza el matrimonio gay.

“Sencillamente es incorrecto en el siglo XXI que se oprima a las personas por su sexualidad”, afirmó.