Más flexibilidad, más empleo

Carlos Cobo Marengo

Guayaquil, Ecuador

El Ministerio de Trabajo se mantiene en la búsqueda de reformas que permitan aumentar la formalidad de las relaciones laborales por medio de un acuerdo ministerial, se espera crear la jornada irregular, que busca que las 40 horas semanales u 8 horas diarias de trabajo puedan ser dialogadas entre empleadores y trabajadores y llevarse a cabo en función de las necesidades de ambas partes.

Este tipo de jornada, sumada a la flexibilización que tanta falta hace a nuestro mercado laboral, es favorable y un avance a la libertad contractual por varios motivos. Primero porque el trabajo es un acuerdo voluntario entre personas, no una imposición legal, donde el trabajador intercambia su tiempo y habilidades y el empleador el salario y condiciones.

Si ambas partes acuerdan libremente el número de horas, turnos o jornadas no hay necesidad de que el Estado intervenga o lo impida. El problema actual es el esquema único con el que contamos. Desconectado de la realidad de los sectores, regiones y tipos de empleo.

La rigidez laboral con altos salarios por encima de la productividad de las empresas, jornadas rígidas y altos costos de despido excluyen del mercado a los trabajadores menos productivos, especialmente a los jóvenes, personas sin experiencia y trabajadores informales. Por lo que, la flexibilización no precariza las condiciones, reduce las barreras de entrada al empleo formal.

Una jornada más flexible nos permitirá adaptar las horas a los ciclos de demanda y mantener empleos en lugar de destruirlos, las decisiones se podrán tomar donde está la información real de cuando producir, cuantas horas y en qué momentos del día o semana.

La informalidad actual de nuestro país es consecuencia de la rigidez, una respuesta racional a un marco legal costoso e inflexible, lo que provoca que la gente opere fuera de ella.

De llevar a cabo los cambios podremos reducir la informalidad, ampliando la base de empleos formales y mejorar los ingresos reales en el tiempo.

Más flexibilidad no significa pérdida o menos derechos, significa más oportunidades para trabajar, hay que modernizar nuestro mercado laboral para que se ajuste a la realidad del mundo en que vivimos, darle más opciones a trabajadores y empleadores y lograr la creación de empleo que tanta falta nos hace.

Esperemos que se lleve a cabo este acuerdo que es un primer paso para los cambios que debemos llevar a cabo.

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