El Comité Empresarial Ecuatoriano, que agrupa a las principales cámaras de comercio e industriales del país, han advertido de las «graves derivaciones sobre el comercio bilateral y regional» de la guerra comercial con Colombia, horas después que el presidente Daniel Noboa impuso, este 9 de abril de 2026, un arancel de cien por ciento a los productos importados desde Colombia.
«Ante el anuncio de que desde el primero de mayo se va a duplicar la llamada «tasa de seguridad» al 100% para todas las importaciones desde Colombia, mantenemos nuestra gran preocupación por la seguridad nacional y reiteramos nuestra firme postura de cara a los efectos que esta medida tendrá sobre el ya disminuido comercio entre ambas naciones y la sostenibilidad de la #ComunidadAndina«, ha expresado el comité en un pronunciamiento difundido en X.
«La preocupante escalada que ha adquirido este conflicto y sus graves derivaciones sobre el comercio bilateral y regional, debe convocar al diálogo urgente como el único mecanismo de solución», agrega.
La guerra comercial entre Colombia y Ecuador, dos países con una larga y sólida relación comercial, comenzó con la imposición de aranceles del 30 % desde el 1 de febrero, que posteriormente se elevaron al 50 % desde el 1 de marzo.
El intercambio comercial era en los últimos años de unos 2.800 millones de dólares, con una balanza negativa para Ecuador de alrededor de 900 millones. Expertos calculan que las medidas costarán a Ecuador entre 0.8 y 1% del crecimiento del PIB en 2026.
Electricidad y petróleo
La escalada arancelaria fue acompañada de otras sanciones recíprocas en materia energética.
Colombia cortó la interconexión eléctrica con Ecuador, que necesita el suministro de electricidad colombiana cuando tiene déficit de generación para atender la demanda interna.
Ecuador respondió con un incremento de 3 a 30 dólares el precio por barril del transporte de petróleo de la estatal colombiana Ecopetrol a través de los oleoductos que opera la estatal ecuatoriana Petroecuador.
Este anuncio se produce días después de que el presidente colombiano, Gustavo Petro, asegurara que el exvicepresidente correísta Jorge Glas era un «preso político», unas declaraciones que Noboa catalogó como un «atentado contra la soberanía», motivo por el cual llamó a consultas al embajador de Ecuador en Bogotá.
«Ahora que intentan reinventar al ‘preso político’, quiero ser enfático: esto constituye un atentado contra nuestra soberanía y una violación al principio de no intervención, consagrado en el artículo 19 de la Carta de la OEA y en el derecho internacional», publicó Noboa en su cuenta de X.
Glas
La ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, adelantó este miércoles que las mesas técnicas entre ambos países previstas para la próxima semana se habían «suspendido» hasta «encontrar un ambiente propicio y de buena voluntad» para el diálogo.
Glas se encuentra recluido en la cárcel de máxima seguridad de El Encuentro, con la que Noboa busca replicar en Ecuador el modelo carcelario implantado en El Salvador por Nayib Bukele, donde cumple una pena de ocho años de cárcel por cohecho y asociación ilícita y otra de 13 años por malversación de fondos públicos.
El exvicepresidente fue recapturado hace dos años, cuando Noboa ordenó asaltar la Embajada de México en Quito después de que el Gobierno mexicano le hubiese otorgado asilo diplomático al considerarlo un preso político.
- Con reportes de EFE.

