Vengadores y fariseos
Lima, Perú
A nuestros progres les encanta el cargamontón. Forma parte de su sicología, tan propensa al colectivismo. Todo lo ven sóviet mulero, asamblea de conspiradores, club jacobino. Les aloca el telefonazo para coordinar, la argolla mermelera, la liga de la justicia caviar. En el fondo, nuestros progres -tan tiernos ellos- se alucinan miembros (y «miembras» si son feministas) de «los Vengadores», el culebrón de superhéroes que hipnotiza a los quinceañeros. A mí no me engañan. Hay varios que se computan los «Iron Man» del caviaraje y «las viudas negras» del pensamiento único. Stan Lee, ¡contempla la fauna que nos has dejado!
