Artículos por Carlos Jijón
Panamá niega asilo a los veedores
Reforma agraria cubana entrega tierras a productores privados
Empieza proceso de selección para la nueva Corte Constitucional
Cordero cuestiona informe de Derechos Humanos de Universidad Andina
Petróleo cierra en 91 dólares
«Estado de Ira». Un teatro no tan nuevo, en el nuevo Teatro
Guayaquil, Ecuador
El primer temor de quien subscribe es que la gente que fue al estreno del Sánchez Aguilar, se vaya a su casa deseando haber visto un monólogo de Pinoargotti, en lugar de la obra que se presentó. Claro, desde la lógica que aquel, lo hace reír más. La lucha por cambiar los patrones del disfrute no sólo debe ser larga y sostenida, sino estratégica.
Carlos Fuentes y yo
Guayaquil, Ecuador
Empiezo advirtiendo que nunca en mi vida, ni de lejos, he visto a Carlos Fuentes. Una vez me crucé con García Márquez: yo, en medio de una tropelía de reporteros en una cumbre de presidentes, mientras él bajaba una escalera en el Cartagena Hilton después de entrevistar a Fidel Castro. En otra ocasión, enviado por la revista Vistazo, gocé del privilegio de entrevistar durante media hora a Mario Vargas Llosa en su casa de Barranco, en Lima. Pero en realidad jamás tuve la fortuna de coincidir con Carlos Fuentes en ningún lugar.
Indignación e intelectualidad
Lyon, Francia
En una entrevista publicada el 17 de octubre de 2011 en el diario El País, refiriéndose al carácter “emocional” del movimiento 15-M, el filósofo y sociólogo polaco Zygmunt Bauman sostenía que “la emoción es inestable e inapropiada para configurar nada coherente y duradero”. Siete meses después de la entrevista y un año después del nacimiento del movimiento, se ha podido leer en los titulares del mismo diario: “El 15-M sigue vivo, y con fuerza”.
Europa, Europa
Santiago de Chile, Chile
El título de la película de Agnieszka, Holland de 1990, sobre un judío internado en un orfanato soviético durante la Segunda Guerra y que es reclutado más tarde por los alemanes, convirtiéndose en un héroe nazi, sirve para retratar muy bien lo que ocurre en el Viejo Continente ahora: un cúmulo de contradicciones que han tratado de coexistir y aparentemente han sido exitosas, pero que, en esencia, acaban pasándole la cuenta a Europa y, muy posiblemente, al resto del mundo.
