La fracasada obsesión del todo total
Masatepe, Nicaragua
Managua es una ciudad extraña gracias a las imposturas oficiales, que bien podemos llamar mesiánicas, y que buscan alterar de manera artificial el paisaje.
Managua es una ciudad extraña gracias a las imposturas oficiales, que bien podemos llamar mesiánicas, y que buscan alterar de manera artificial el paisaje.
Si mañana endurecieran los requisitos mínimos de edad y tiempos de aportación para jubilarse en el IESS el problema de falta de recursos se solucionaría temporalmente, porque los gobiernos de las últimas décadas han usado a la seguridad social como caja chica, debilitando sus finanzas.
El presidente de la República ha anunciado un proyecto de ley que extinga la Superintendencia de Comunicación (Supercom), ese de por sí nefasto ente cuyos vicios de concepción se vieron gigantescamente agravados por los abusos de su aún más nefasto titular, señor Ochoa.
Uno de los flagelos que más preocupa a las sociedades, no importa de qué país, es el narcotráfico.
A veces hay que huir del fragor de las batallas mediáticas.
En días pasados se manifestó en Guayaquil un grupo que busca legalizar el cannabis en nuestro país.
Los tres primeros titulares de la revista Foreign Affairs en su página web planteaban problemas acerca de la estabilidad de la democracia.
Los representantes del régimen orteguista —y personalmente el mismo Daniel Ortega y Rosario Murillo— hablan con nostalgia, frustración y enojo del país supuestamente feliz, tranquilo y ejemplar que era Nicaragua y ellos mangoneaban hasta antes de los disturbios económicos y sociales que comenzaron el 18 de abril y siguen adelante.
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