Que Dios lo tenga en su gloria
Quito, Ecuador
Es extremadamente difícil no caer enredado en las pasiones que genera el fenómeno chavista cuando se pretende analizar al gran caudillo venezolano. Y es que efectivamente, el comandante Chávez y su controversial estilo de liderar a una de las naciones mas ricas de Latinoamérica, no solo cosechó victorias inéditas en las urnas venezolanas y en los corazones de los menos favorecidos de la repartición de la gran riqueza de esa nación, sino que también recolectó furibundos detractores dentro y fuera de las fronteras de su patria. Su contundente verbo atrajo tantos seguidores como detractores, y se convirtió en la voz oficial de la protesta de una Latinoamérica acostumbrada a ser ignorada y ofendida por las grandes potencias e instituciones multilaterales, dueñas de las decisiones de gobiernos que rendían pleitesía y obediencia a intereses muchas veces divorciados de las realidades sociales de nuestros empobrecidos pueblos.
