Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Premios de la Bienal de Cuenca se exhiben en Guayaquil

Desde hoy viernes 17 de junio se abrió al público una exposición que presenta las obras ganadoras de las once ediciones de la Bienal de Cuenca.En el suplemento Expresiones, de Diario Expreso, Alexander García comenta la muestra:


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Un trazado aleatorio de líneas luminosas, horizontales y verticales, se despliega en la pared. Un sonido que asemeja mucho a la lluvia invade la semioscuridad de la sala. Pero sorprende saber que el sonido fue creado a partir de decenas de chasquidos de dedos y de percusión corporal grupal, según informa el joven museógrafo cuencano Yair Garate, quien la tarde del martes pasado alineaba dos proyectores en el montaje de la obra en el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC).

La videoinstalación de la artista venezolana Magdalena Fernández, que parafrasea de manera abstracta una noche lluviosa de estrellas nómadas, líneas que convergen en puntos, y que aparecen y desaparecen, fue una de las premiadas en 2009. La Bienal de Cuenca destacó su “acierto poético y lograda resolución técnica en su recreación del paisaje y la naturaleza tropical…”.

La pieza lleva por título 2iPM009 y es probablemente la más sensorial de la exposición Selección Oficial de Premios Bienal de Cuenca 1987-2009. La muestra, que será inaugurada hoy, a las 19:00, en el MAAC (Malecón y Loja), trae por primera vez a Guayaquil a todos los ganadores del prestigioso concurso internacional durante sus 23 años de existencia.

Son en total 26 obras entre instalaciones, pinturas, fotografías y videos que estarán a disposición del público guayaquileño gratuitamente hasta el mes de julio.

La exhibición muestra los cambios o tendencias artísticas desde los años 80 hasta la actualidad, así como la evolución de la propia muestra que inició como un concurso exclusivamente de pintura con tres premios jerárquicos, y que progresivamente fue dando apertura a otras disciplinas, manifestaciones y soportes, convirtiéndose en un certamen de arte contemporáneo, con tres premios igualitarios de 20.000 dólares cada uno.

“Queremos compartir con Guayaquil y luego con Quito esta megamuestra que es de Cuenca pero también del Ecuador. Estamos ocupando cinco salas de las seis disponibles en el MAAC”, señala el curador cuencano Hernán Pacurucu, quien subraya lo “difícil” que es trasladar las obras, sobre todo por los costos de las aseguradoras, en un esfuerzo compartido de la Bienal y el Ministerio de Cultura.

Y es que según Pacurucu hay piezas altamente valoradas como los Olvidados, de la mexicana Teresa Margolles, premiada en la séptima edición. Se trata de una tela de gran formato en la que están dibujadas con sangre y otros fluidos las huellas recogidas de cadáveres en la morgue, y que ahonda en el tema de la muerte y la violencia en México.

La tela con el registro de cadáveres envueltos “adquirió fama internacional al punto de convertirse en un referente de la historia del arte contemporáneo mundial”, señala Pacurucu.

En frente de la larga tela de Margolles está situada la obra del también mexicano Francisco Larios Osuna, y que fue premiada en la misma edición del 2001. Se trata de 24 recreaciones digitales de exvotos, historias que el artista extrajo de la tradición católica, con mensajes de agradecimiento por favores recibidos, que recurren a la estética de la ofrenda y al sentido de la ironía.

Bajo una de las gráficas del polidíptico sin título de Larios Osuna se lee: “Gracias Espíritu Santo porque me has cuidado de gente mala y sin escrúpulos, pues el día 17 de septiembre cuando estando distraído por estar navegando en Internet en mi nueva Macintosh G4 con procesador dual, a muy buena velocidad, pasó de que se metieron a robar unos ladrones y desvalijaron mi oficina recién instalada y decorada con muy buen gusto”.

Para el artista y museógrafo Yair Garate el público debe acercarse a la exhibición teniendo en cuenta la época y las cuestiones sociales que influyeron cada creación, y que el certamen trabaja en cada edición con una propuesta curatorial. “La Bienal plantea un tema y sobre eso trabajan los artistas”.

Inicialmente el planteamiento era armar un recorrido cronólogico-lineal a través de los premiados, “pero nos decidimos por un encuentro con las obras de distintas ediciones dialogando entre ellas”, explicó Cuty Espinel, coordinadora de exposiciones del MAAC. Así, el recorrido empieza con la pintura Modulación 892 (1987), del argentino Julio Le Parc, otro de los grandes referentes que pasaron por el certamen, enfrentada con la serie fotográfica de la Sub-Cooperativa de Fotógrafos de Argentina, una de las tres ganadoras del 2009.

Una pintura de tonos azules, efectos ópticos y geométricos, al frente de una serie de fotos sobre luchadores “piqueteros”, armada como tributo a dos asesinados durante marchas de protesta, retrato múltiple de la crisis económica y social de Argentina en 2001.

La edición 2011 está en marcha

La exposición que trae a Guayaquil las obras históricas de la Bienal de Cuenca es también un mecanismo de promoción de la XI edición del certamen internacional. Esta vez el evento bianual cuencano lleva como propuesta conceptual el título Entre/Abierto: Aperturas, contactos y derivas en el arte actual. La edición 2011 será inaugurada el próximo 11 de noviembre y estará abierta hasta el 31 de enero de 2012, repartida geográficamente en los locales museográficos más importantes de la ciudad de Cuenca, como el Museo de Arte Moderno, el Museo de la Medicina y el Museo del Banco Central. Tres curadurías han escogido en esta ocasión a más de 50 artistas entre nacionales e internacionales, que participarán durante los 82 días que estarán abiertas las exposiciones. Entre los artistas ecuatorianos seleccionados están jóvenes guayaquileños como Fernando Falconí, Illich Castillo, Óscar Santillán y Stefano Rubira, entre o