Ecuador. miércoles 13 de diciembre de 2017
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Un hombre, un madero, una motosierra: arte en osos

SALISBURY, Nueva York, EE.UU (AP) — Rembrandt trabajó con óleos. Miguel Ángel esculpió el mármol. Mark Tyoe: una motosierra y troncos enormes.


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En su casa, justo al sur de las Montañas Adirondack de Nueva York, Tyoe talla águilas volando, hombres de las montañas y lobos de pino blanco.

Pero su especialidad son los osos. Tyoe se gana la vida como artista de la motosierra, convirtiendo grandes troncos en esculturas sorprendentemente vivas, tan solo con una herramienta que para muchos solo sirve para cortar leña.

Recientemente trabajaba en su propiedad rural transformando una pieza de pino blanco del tamaño de una caseta telefónica en una escena forestal de una mamá osa tratando de alcanzar un panal en un tronco de árbol con su osezno a los pies. En medio del ruido de la máquina de dos sierras, Tyoe zigzagueó cuidadosamente su instrumento para crear la textura del pelaje de la madre.

“Intento ser realista, fijarme en los detalles, corregir su postura, su anatomía, su proporción y su estructura ósea”, dijo el artista durante un receso.

Los osos son al arte de la motosierra lo que los cuencos de fruta a un pintor novato. Mucha gente lo intenta con distintos grados de éxito. La mayor parte de los osos que vemos en las ferias estatales o en las caravanas ambulantes son criaturas bastas, que parece que van con un equipo de pesca incorporado, a punto de robar una cesta de picnic en el parque de Jellystone.

Tyoe es más naturalista. Él quiere retratar la esencia de la vida salvaje del noroeste de Estados Unidos, particularmente la de los osos.

“Los osos siempre fascinan a la gente. Quiero decir que si yo pudiera tener un oso de verdad como mascota, o incluso como modelo para mis esculturas, lo tendría”, dijo, “pero no sería lo correcto, para el oso claro”.

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A sus 54 años Tyoe tiene brazos de Popeye tras dos décadas de hacer esculturas con motosierras. Trabaja al aire libre cruzando una carretera desde la casa de madera donde él y su esposa Linda criaron a sus hijos. Prefiere trabajar con pino blanco, una madera de dureza media que resiste a las grietas y el agua. El material crudo para su escultura actual era un pino blanco del siglo XIX que se alzaba en las Adirondack hasta este año.

Aunque siempre fue bueno para el arte, Tyoe comenzó a trabajar con motosierras cuando tenía unos 30 años. Le había llamado la atención un escultor con sierras que observó en unas vacaciones familiares en el Lago George, en las Adirondack. Comenzó a intentarlo en una temporada fuera de su trabajo como soldador.

Tyoe ganó más de 1.000 dólares en su primera exposición y pronto comenzó a recibir premios.

El arte de las motosierras ha comenzado a adquirir popularidad y Tyoe es uno de los más de 100 artistas a nivel nacional que se dedican a estas esculturas a tiempo completo, dijo Milton Lowden, quien dirige el sitio de internet chainsawsculptors.com desde Iron River, Michigan. Lowden, cuyo cibersitio incluye a artistas que reciben encargos desde Arkansas hasta Azerbaiyán, dijo que Tyoe es raro porque sólo usa motosierras y evita herramientas diferentes para los detalles. Su esposa quema astillas de los bordes, retira las partes ennegrecidas y le ayuda con los acabados.

“Él y muy pocos son puristas a ese nivel y eso es lo que los hace diferentes”, dijo Lowden. Tyoe puede crear cientos de osos de media pierna de altura y venderlos por 225 dólares o más. Y para hacerlos no tiene que planearlos.

“Sólo uso mi imaginación”, dijo. “Nada de bosquejos. Tomo una pieza de madera y visualizo lo que quiero, empiezo de la punta de la pata a la nariz”.

Las obras maestras de mayor tamaño, como la escena de la mamá osa, requieren semanas de trabajo y cuestan unos 3.500 dólares. Esa escultura irá a una casa no muy lejos del bosque donde alguna vez estuvo el árbol de donde surgió.