Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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El Super Bowl, ese evento deportivo que ocurre entre los esperados anuncios

Super Bowl. Foto de Archivo, La República.

Los Ángeles (EEUU), 31 ene (EFE).- El Super Bowl, o final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), se consolida como el mayor espectáculo comercial en EEUU, donde cada año millones de espectadores se plantan ante el televisor más atraídos por su componente extradeportivo que por el desenlace del encuentro.


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Más de 111,5 millones de personas vieron el partido en 2014, que se convirtió en el programa de más audiencia de la pequeña pantalla en la historia del país, un choque en el que se impusieron los Seattle Seahwaks frente a los Denver Broncos y que tuvo en las ondas otro enfrentamiento.

Las grandes marcas se miden anualmente en este evento en una batalla de popularidad con pequeñas pero costosas producciones publicitarias destinadas a impactar positivamente en el público y la prensa, que, como en un concurso de telerrealidad, determinan con sus opiniones virtuales qué compañías triunfaron la noche del Super Bowl.

Budweiser fue la ganadora hace un año con la ternura de una mascota y un homenaje a los soldados, y en 2015 repite como anunciante. La cervercera tendrá tres anuncios, uno de los cuales volverá a estar protagonizado por un cachorro.

Los fabricantes de automóviles, los gigantes de la alimentación y las empresas de internet dominarán los mensajes comerciales del encuentro en los que aparecerán artistas como Jeff Bridges, Pierce Brosnan, Lindsay Lohan, Danny Trejo y Steve Buscemi, entre otros.

Se estima que la transmisión de la final se prolongará durante más de tres horas y media, de las que en torno a 47 minutos serán anuncios, según datos de la consultora Kantar Media.

Esa empresa publicó este mes un estudio sobre la publicidad en el Super Bowl entre 2005 y 2014, cuando los anuncios reportaron a las cadenas de televisión estadounidenses 2.190 millones de dólares y en los que las tarifas por bloque de 30 segundos de emisión comercial se han incrementado un 75 %.

En 2014 las marcas llegaron a pagar 4,2 millones de dólares por anuncio. En 2015, según publicó Variety, la cadena que transmite el partido, NBC, se embolsará hasta 4,5 millones de dólares por los espacios más solicitados, los del descanso.

NBC confirmó esta semana que había vendido ya todos los bloques publicitarios más caros, aunque los anunciantes tardaron más que en 2014 en aceptar el trato. Fox, cadena que emitió el Super Bowl el año pasado, había cerrado esos compromisos comerciales ya en diciembre de 2013.

El elevado coste y el impacto indiscriminado de las campañas hacen que de forma recurrente se cuestione si realmente compensa la inversión. Un análisis de la consultora estadounidense Rocket Fuel dado a conocer el viernes asegura que los anuncios durante ese partido no producen el aumento inmediato de las ventas.

Otros estudios sugieren que la exposición masiva que consiguen las empresas que se anuncian en el Super Bowl se termina traduciendo en un mayor conocimiento de las marcas por parte del consumidor y, finalmente, eso conduce a las ventas.

Este domingo se espera que más de 184 millones de espectadores vean el encuentro, según una encuesta encargada por la Federación Nacional de Comercios Minoristas de EEUU (NRF, por sus siglas en inglés) y quien lo desee podrá seguir toda la emisión a través de internet.

NBC emitirá el partido en abierto para tabletas y ordenadores (no para móviles) en EEUU a través de NBCsports.com/liveextra, mientras que para la audiencia internacional la señal estará disponible previo pago de 9,99 dólares.

Los anuncios que se verán por internet variarán respecto a los televisados, en algunos casos. Tendrán más duración y serán menos numerosos.

El negocio comercial del Super Bowl en internet aún es muy limitado. En 2014, poco más de 2 millones de personas se conectaron a la señal de Fox para seguir el evento en la red, que incluyó, como ocurrirá este año, el momento más esperado de la noche, la actuación durante el descanso.

El domingo será la cantante Katy Perry la encargada de ponerle música al parón del medio tiempo, un ceremonioso concierto que contará, por primera vez, con la competencia de YouTube. El canal de vídeo ha preparado una programación propia diseñada para la ocasión con la colaboración de estrellas de su plataforma como Freddie Wong y Harley Morenstein.

Entre anuncio y anuncio, los Seahawks de Seattle tratarán de revalidar sobre el césped del estadio de la Universidad de Phoenix, en Arizona, su corona de campeón de la NFL frente a los Patriots de Nueva Inglaterra. EFE