Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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Escritor mexicano Jorge Volpi encuentra lirismo en el lenguaje popular

Jorge Volpi, escritor mexicano. Foto de Archivo, La República.

MÉXICO (AP) — Jorge Volpi realizó su primer proyecto multidisciplinario con “Las elegidas”, surgido en el 2008 cuando supo del caso de la familia Salazar Juárez, dedicada al tráfico de mujeres desde Tenancingo, México, a las plantaciones de fresas en el sur de California.


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El autor mexicano empezó haciendo un tratamiento de guion que eventualmente se convirtió en la película “Las elegidas” del director mexicano David Pablos, estrenada el pasado mayo en el Festival de Cine de Cannes. Al mismo tiempo comenzó a escribir el libreto de la ópera “Cuatro corridos”, basada en esta misma historia, por encargo de la Universidad de California, en San Diego.

“Es algo que siempre había querido hacer. Tenía proyectos con otros compositores, pero finalmente este fue el que terminó cuajando”, dijo Volpi sobre la ópera en una entrevista reciente con The Associated Press.

Finalmente surgió la idea de la novela, “Las elegidas”, pero resultó ser una historia en verso. La ópera se estrenó en 2013 en Estados Unidos y en 2015 en México, casi al mismo tiempo que debutó la película en Cannes.

La esposa de Volpi, a quien le dedica el libro, es del estado Tlaxcala, donde se encuentra Tenancingo, por lo que sabe bien cómo se vive esta situación en el interior del estado.

“Ella y toda su familia y toda la gente de Tlaxcala conoce lo que pasa en el estado, es una historia común del estado. A partir de ahí me comenzó a interesar”, dijo el también autor de “En busca de Klingsor”. “Durante mucho tiempo nadie decía nada, ahora ya se sabe mucho más, antes era justo ese secreto a voces”.

Volpi visitó Tenancingo, pero su historia no está basada en un caso específico, es una ficción de temática binacional.

“Es Estados Unidos explotando a los trabajadores indocumentados mexicanos que a su vez explotaban a las mujeres esclavizadas por estas bandas”, dijo. “Esto sigue pasando sin duda en Estados Unidos”.

Según cifras de 2012 de la Organización Internacional del Trabajo, 4,5 millones de personas son explotadas sexualmente en el mundo. En Estados Unidos no existen cifras oficiales de las víctimas de tráfico de personas, pero organizaciones como Polaris, de atención a víctimas de explotación laboral y sexual, señalan que cerca de 100.000 menores podrían estar en ese país para tráfico sexual cada año, mientras que el total de víctimas podría ascender a cientos de miles. En 2014 Polaris atendió 3.598 casos de trata humana en Estados Unidos.

Tanto en “Cuatro corridos” como en la novela aparece Rosita, una mujer que tras ser víctima se convierte en policía. La novela la protagoniza el traficante Alfonso Camargo “el Chino”. La película, su hijo Ulises.

“Son historias un poco distintas, digamos, que comparten el mismo universo”, dijo Volpi.

La novela tiene un lenguaje popular y explícito, poco esperado de un autor caracterizado por historias con temas psicológicos, históricos y políticos como “El fin de la locura” y “No será la tierra”.

“Al escribir un texto así inevitablemente uno piensa en Rulfo. Obviamente también en la tradición breve del siglo XX de la novela en verso”, apuntó Volpi, quien trató de “encontrar el lirismo que existe en ese lenguaje popular lleno de groserías”.

“En realidad hay muchas menos de las que uno podría imaginar si uno lo viviera en la vida real”, añadió.

“Las elegidas” está escrita en verso libre pero tiene elementos que le dan una forma definida. “Se repiten las confesiones de Rosita, la mujer policía, se repiten esas especies de puestas en escena para una película documental y se repiten ciertas expresiones a un texto que parecería fragmentario pero que en realidad está concebido más orgánicamente”, dijo el autor.

En cuanto a la elección de los versos para presentar esta historia tan cruda, considera que no debe ser algo que frene a los lectores, sino que los lleve de la mano.

“En realidad lo único que da es un cierto ritmo particular. No tienen que imaginar que están leyendo un poema, tienen que estar imaginando que están leyendo una novela corta en donde el verso es lo que les va a dar ese ritmo para seguir una narración”, apuntó. “Se parece por eso más a maginar un corrido, o un romance o una canción popular”. [E]