Ecuador. lunes 23 de octubre de 2017
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Kazuo Ishiguro, el narrador de la angustia y el pasado

Kazuo Ishiguro

El escritor británico Kazuo Ishiguro, premiado hoy con el Nobel de Literatura 2017 por la fuerza emocional de sus novelas, es famoso por una narrativa con fuerte carga psicológica de angustia y por el recuerdo del pasado.


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Famoso por textos como “The Remains of the Day” (“Los restos del día”) o “Never Let Me Go” (“Nunca me abandones”), Ishiguro comenzó su carrera literaria redactando guiones para series de televisión y pequeños relatos hasta dedicarse a escribir novelas, especialmente con temas sobre el Japón de la posguerra, el nazismo y los momentos previos a la II Guerra Mundial.

Con la memoria, el tiempo y el autoengaño como los hilos conductores de sus historias, como destacó hoy la Academia Sueca al concederle el Nobel.

Ishiguro, que siempre ha querido que se le considere un escritor internacional, nació el 8 de noviembre de 1954 en Nagasaki (Japón), pero en 1960 se trasladó a vivir a Inglaterra, donde su padre, que era oceanógrafo japonés, fue contratado por el Gobierno británico.

Al llegar a la adolescencia y recibir una educación británica, Ishiguro fue consciente de que no iba a volver a su país, a pesar de que en su casa se hablaba japonés.

Tras finalizar sus años de colegio, estudió Filología inglesa y Filosofía en la Universidad de Kent, además de participar en un curso de escritura creativa en la Universidad de East Anglia.

Comenzó su carrera literaria relativamente tarde, a los 24 años, escribiendo relatos cortos y obras para la televisión.

Hasta entonces su ambición había sido convertirse en letrista y músico de rock, tareas en las que no tuvo éxito.

Su narrativa ha sido acogida con una poca frecuente unanimidad por parte del público, la crítica y los jurados de premios, ya que todas sus obras han sido galardonadas.

En 1981 lanzó su primera novela, “A Pale View of Hills” (“Pálida luz en las colinas”), centrada en la historia de una japonesa de mediana edad que vive exiliada en Inglaterra y que, tras el suicidio de su hija mayor, siente la necesidad de contar su vida, lo que le valió el premio “Winifred Holtby Memorial, en 1982.

Su segunda obra, en 1986, fue “An Artist of the Floating World” (“Un artista del mundo flotante”), en la que se relata la historia de un pintor japonés anciano que realiza una mirada retrospectiva a su vida, enmarcada en la II Guerra Mundial.

En sus dos primeras novelas están presentes sus orígenes, si bien sobrepasan esa frontera para abordar problemas universales.

En 1989 se publicó “The Remains of the Day” (“Los restos del día”), por la que recibió el premio Booker Prize, calificado como el más prestigioso galardón literario en el Reino Unido.

Con esta novela, que fue llevada al cine en 1993 con las interpretaciones de Anthony Hopkins y Emma Thompson, Ishiguro narra las experiencias de un mayordomo, Mr. Stevens, personaje típicamente británico, que trabaja para un lord pronazi en la Inglaterra de Eduardo VIII.

Esta novela tiene un fuerte componente psicológico al centrarse en las emociones contenidas del personaje Mr.Stevens, que nunca se atrevió a declarar su amor por una criada, la señorita Kenton (Thompson), al anteponer su labor como mayordomo.

Ishiguro cambió su habitual ambientación de personajes y situaciones orientales y se trasladó a Inglaterra con esta historia, algo buscado por el escritor, que creía que el lector empezaba a encasillarle como “una especie de corresponsal japonés que vivía en Londres”.

Otros títulos de Ishiguro son “The Unconsoled” (“Los Inconsolables”, 1995) y “When We Were Orphans” (“Cuando Fuimos Huérfanos”, 2000), novela protagonizada por un detective británico llamado Christopher Banks.

El galardonado también se ha adentrado en la ciencia ficción con “Never let me go” (“Nunca me abandones”, 2005), una historia que toma como eje a tres amigos cuyas vidas se narran desde su estancia en el internado de Hailsham y que fue llevada al cine por Mark Romanek.

Así como en su último trabajo, “The buried giant” (“El gigante enterrado”, 2015), ambientado en la Inglaterra medieval y poblado por criaturas fantásticas.

Su corta bibliografía se completa con una recopilación de relatos cortos que apareció en 2009, “Nocturnes: Five Stories of Music and Nightfall” (“Nocturnos”).

Un heterogéneo conjunto de obras que le han valido un premio Nobel por un estilo muy particular, como destacó a la prensa la secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius: “Si mezclas Jane Austen y Frank Kafka tienes a Ishiguro, pero tienes que poner un poco de Marcel Proust”.

A Ishiguro se le considera integrante de una nueva generación de escritores británicos, que han superado viejos credos imperialistas, y su nombre se une al de autores como Salman Rusdie, Julian Barnes, Martín Amis o Timothy Mo.

Es miembro de la Academia Estadounidense de las Artes y las Ciencias, Oficial de la Orden del Imperio británico, Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia y Premio Helmerich (2013). EFE