Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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Mañana entrará en vigor la condena contra el asesino de Noruega

Los abogados del ultraderechista Anders Behring Breivik, condenado a 21 años de cárcel prorrogables por los atentados del 22 de julio de 2011 en Noruega, con 77 muertos, confirmaron este viernes, tras visitarle en la prisión, que este no recurrirá la sentencia.


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La condena se hará efectiva a partir de mañana, pues hoy se cierra el plazo de 14 días después del anuncio de la sentencia para presentar una apelación.

“Este es el último día de este trabajo. No hay ninguna duda, el ‘caso 22 de julio’ queda cerrado hoy”, afirmó a la salida de la cárcel su abogado, Geir Lippestad, quien añadió que Breivik estaba “convencido” de que no recurriría.

Cuando la jueza principal, Wenche Elizabeth Arntzen, anunció el veredicto el pasado 24 de agosto, Breivik no reconoció la autoridad del tribunal porque éste había sido nombrado -dijo- por los defensores del multiculturalismo, de ahí que él ni aceptase ni apelase la sentencia.

Arntzen lo interpretó como que Breivik quería hacer uso de las dos semanas para reflexionar, pero tras conversar con su cliente Lippestad aseguró que éste no recurriría, decisión ahora ratificada.

Breivik fue condenado a la pena máxima de custodia de 21 años por la “crueldad” de los atentados y la necesidad de proteger a la sociedad ante la amenaza que él constituye.

La custodia es una figura legal que permite al tribunal prolongar cada cinco años la permanencia en prisión del reo, una vez cumplida la condena inicial, por lo que puede equivaler a cadena perpetua.

El tribunal consideró que Breivik es un “fanático extremista” y no un enfermo mental, de ahí que sea penalmente responsable y deba ir a la cárcel y no a un psiquiátrico, como solicitaba la Fiscalía en primera instancia partiendo del examen inicial que se le hizo.

Breivik hizo estallar el 22 de julio de 2011 una furgoneta bomba en el complejo gubernamental de Oslo, matando a ocho personas.

Justo después se trasladó en coche a la isla de Utøya, al oeste de la capital, donde cometió una matanza en el campamento de las Juventudes Laboristas, AUF, al matar a 69 personas. EFE