Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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El oligarca Poroshenko gana las elecciones presidenciales en Ucrania

Kiev, 25 may (EFE).- El multimillonario Petró Poroshenko, conocido como el “rey del chocolate” por sus negocios de dulces y bombones, y ganador de las elecciones presidenciales en Ucrania según los sondeos, dijo hoy que desea reunirse con el presidente ruso, Vladímir Putin, para buscar una salida a la crisis ucraniana.


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“Sin la participación de Rusia, no es posible hablar de una verdadera seguridad en nuestra región. Encontraremos el formato y, desde luego, habrá encuentro con Putin”, dijo a los periodistas tras proclamarse vencedor.

Poroshenko fue el principal patrocinador del Maidán (plaza), el movimiento de protesta pacífica que desembocó en violentos disturbios y condujo en febrero pasado al derrocamiento del presidente Víktor Yanukóvich.

Los ucranianos han premiado su generosidad hasta el punto de que no necesitará una segunda vuelta para hacerse con la Presidencia.

Al contrario que en la Revolución Naranja de 2004, cuando participó activamente en los mítines en Kiev, Poroshenko mantuvo un perfil bajo durante el Maidán y dejó que otros sufrieran el desgaste.

Los analistas consideran que la Revolución Naranja fracasó debido a la incompatibilidad entre Timoshenko, entonces primera ministra, y Poroshenko, mano derecha del entonces presidente Víktor Yúschenko.

Desde entonces, se alejó de la política durante varios años para centrarse en su emporio empresarial, encabezado por Roshen, considerada una de las mayores compañías mundiales en producción de bombones y dulces, y que ahora ha prometido vender en un gesto de que luchará contra la corrupción.

Durante la campaña, el candidato contó con la ventaja de ser el dueño de varios medios de comunicación, lo que le permitió eludir los debates y propagar su mensaje electoral sin apenas participar en actos.

Al contrario que su rival, Poroshenko optó por una campaña sin estridencias, en la que ha dado prioridad a propuestas concretas, alejadas del toque populista del resto de candidatos.

Poroshenko, quien durante la campaña prometió normalizar las relaciones con el Kremlin en un plazo de tres meses, reconoció la importancia de dialogar con Moscú para encontrar una salida a la crisis.

“Ucrania se encuentra en medio de una guerra y una agresión. Para implantar la paz en la parte sur de Ucrania hay que negociar con todas las partes, incluida Rusia”, dijo.

Para ello, su primer viaje como jefe del Estado será a la cuenca hullera conocida como Donbass y que los separatistas prorrusos han llamado Novorossía (Nueva Rusia), a la espera de que el Kremlin reconozca su independencia.

Al mismo tiempo, aseguró que no reconoce la anexión rusa de Crimea, que “fue, es y será territorio ucraniano”, y manifestó también su oposición a la federalización de Ucrania, como exigen el este rusohablante y el Kremlin. EFE
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El billonario Petro Poroshenko, en foto del 25 de mayo de 2014, después de ganar las elecciones presidenciales en Ucrania. EFE/EPA/ALEXEY FURMAN