Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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El Yangtsé y la lluvia alejan esperanzas de hallar supervivientes en China

China no abandona la esperanza de encontrar a gente con vida en el barco de turistas naufragado el lunes, pero el río Yangtsé, en el que casi se hundió del todo no se lo está poniendo fácil, como tampoco las lluvias, que no cesan en esta parte del país, o la deformación que sufrió el buque.


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Cuatrocientas cincuenta y seis personas viajaban en el “Estrella Oriental” y ya, 48 horas después de que volcara en cuestión de un minuto a causa de un tornado, la mayoría de ellas continúan desaparecidas.

“La prioridad es salvar vidas”, sostuvo hoy el viceministro de Transporte chino, He Jianzhong, encargado de dirigir las tareas de rescate en la ciudad de Jianli, en el centro de China, donde acompañó a periodistas extranjeros en un barco para acercarse al lugar donde aún se ve la quilla del navío volcado.

A pesar del enorme despliegue de efectivos -un ejército de unos 4.600 policías, bomberos, militares y voluntarios, además de 180 buzos-, la situación cada vez es más difícil para encontrar supervivientes.

Primero, las propias condiciones del Yangtsé, el río más caudaloso de China, que lleva unas corrientes de 1,8 metros por segundo en la parte donde se encuentra la embarcación siniestrada.

Además, la fuerza del Yangtsé aumenta con las persistentes lluvias: si el martes por la noche llegaron a inundar grandes avenidas de la ciudad de Jianli, hoy las precipitaciones tampoco dieron tregua aunque, eso sí, con una intensidad más moderada.

Las condiciones meteorológicas han provocado que los buzos que investigan las profundidades del río tengan una visibilidad reducida, según comentó a Efe un militar apellidado Zhang, que ha estado participando “día y noche” en las tareas de rescate.

Para contrarrestar el efecto de las lluvias, las autoridades decidieron ayer cerrar algunas esclusas de la presa de las Tres Gargantas, situada río arriba, en un intento de que el caudal del Yangtsé no suba.

El estado en el que ha quedado el buque no acompaña, según explicó el viceministro de Transporte, que precisó que la embarcación se había deformado.

Después de que esta tarde cinco barcos de rescate con múltiples expertos se encontraran en el sitio del accidente, se tomó una decisión clave: iniciar la perforación del casco del navío, en un intento a contrarreloj por encontrar supervivientes.

Los equipos barajaban las opciones de devolver a su posición normal al barco -que volcó en el accidente-, la de arrastrarlo hasta la orilla -relativamente cerca- o comenzar a perforar su quilla, y esta última medida siempre fue hacia la que más se inclinaban tras haber escuchado ruidos desde el interior del buque.

Según confirmaron las autoridades, tratarán de abrir un agujero rectangular de unos 55-60 centímetros en parte de la quilla del barco que sobresale del río, cuando se cree que en esa parte podría haber quedado aire atrapado y, por lo tanto, posibles personas aún respirando.

El problema ahora es cómo mantener la embarcación estable, para que no se hunda del todo durante esta delicada operación. Los expertos señalan que el escape de aire del casco podría provocar que el navío definitivamente acabara arrastrado a las profundidades del río, y los equipos tratan de mantenerlo con grandes grúas y cables de acero.

Las autoridades van proporcionando información a los periodistas de manera organizada, en un gesto inusual en este país, sobre todo ante catástrofes de este tipo.

No obstante, los detalles de la tragedia no pueden encontrarse en esa información, como dónde han encontrado los 26 cuerpos sin vida hallados hasta este miércoles.

La cifra de muertos se espera que aumente con el paso de las horas, mientras la de rescatados se mantiene en los 14.

Cinco de ellos se encuentran en el Hospital del Pueblo del condado de Jianli, donde hoy algunos médicos informaban del estado de los supervivientes -dos de ellos en cuidados intensivos aunque estables-, mientras varios policías vigilaban las entradas a la planta donde se encuentra la mayoría.

Frente a la alegría de los rescatados, las familias de los desaparecidos esperaban en distintos hoteles de la ciudad noticias de sus allegados, entre la resignación por no poder trasladarse al lugar de lo ocurrido -bloqueados por las autoridades- y la incertidumbre.

“No nos dejan ir (al río), pero nos han organizado el transporte y el alojamiento aquí”, explicaba un hombre joven a Efe en la entrada de un gran hotel, que colgó el cartel de lleno a primera hora de esta mañana, cuando recibió a un numeroso grupo de familias de desaparecidos provenientes de Shanghái.

En dos autobuses gubernamentales, los familiares iban entrando a sus habitaciones, esperando noticias en la entrada a base de cigarrillos y pendientes de los medios de comunicación, los primeros en contarles lo que ocurre.

“Todavía tengo esperanza”, señaló a Efe una mujer apellidada Hu, mientras en la ciudad hay funerarias que ya han preparado cientos de ataúdes a la espera de que se conozca el desenlace de la que es la peor tragedia fluvial de China en décadas. EFE [I]