Ecuador. Viernes 30 de septiembre de 2016
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Obama podría dejar a Trump afinado sistema de deportaciones, según activistas

De un lado, Barack Obama, y de otro, Donald Trump.

Los Ángeles (EE.UU.), (EFE).- Grupos proinmigrantes advirtieron hoy que la “maquina de deportación” que dejará el presidente de EE.UU., Barack Obama, podría hacer un mayor daño a indocumentados si el nominado republicano, Donald Trump, gana las elecciones.

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“Si algún presidente quiere usar esta máquina de deportación sería muy fácil”, señaló a Efe Apolonio Morales, director de Políticas de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (Chirla, en inglés).

El activista puso de relieve la cifra de 2,5 millones de deportados a lo largo de ocho años de mandato del presidente Barack Obama, un número superior respecto a su predecesor en la Casa Blanca, George W. Bush.

De acuerdo a datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entre los años fiscales 2001 y 2007, bajo mandato de Bush, poco más de 1,6 millón de indocumentados fueron deportados del país.

Morales es uno de los activistas que ve con preocupación el incremento de recursos que la administración de Obama ha hecho en los últimos años para el control migratorio y cómo ello podría ser un buen recurso para Trump si decidiera cumplir su promesa de deportar indocumentados en caso de lograr la Presidencia.

Según Morales, el candidato republicano no solo podría eliminar la Acción Diferida (DACA), que protege a algunos jóvenes de la deportación, sino que también podría hacer a un lado las prioridades de deportación para el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

“El temor sería que se aplicaría la deportación igual, tanto para una persona que ha cometido un crimen como para una que ha vivido aquí 20 años y nunca tenido un problema”, agregó el activista.

La lista de prioridades incluye también a los reincidentes por delitos menores y los nuevos infractores de leyes migratorias, así como todos aquellos que han recibido una orden final de deportación desde el 1 de enero de 2014.

Por lo pronto, el pasado marzo, en lo que constituyó su primer respaldo en un proceso de elecciones primarias, el sindicato de la Patrulla Fronteriza (NBPC), que representa a más de 16.500 agentes, hizo público su apoyo al magnate inmobiliario .

Por medio de un comunicado, el presidente del gremio sindical, Brandon Judd, alertó de que “hoy en día no hay mayor amenaza física o económica a los estadounidenses que nuestras fronteras abiertas”, en alusión al muro que Trump ha prometido levantar en la línea divisoria sur.

Un análisis del Centro de Investigación del Instituto Cato afirma que la Patrulla Fronteriza ha recibido un importante incremento de recursos en los últimos años pero, a modo de contraste, el número de inmigrantes capturados en 2015 “es el más bajo desde 1991”.

“En 2015 había más de 20.000 agentes de la Patrulla Fronteriza, el doble del número de 2002 y 6,3 veces los empleados en 1986”, explicó a Efe Alex Nowrasteh, analista de Cato.

El investigador destacó que en 2015 el total de capturas de inmigrantes indocumentados ascendió a 337.117, una cifra que da un índice de aprehensión de 17 personas por cada agente de la Patrulla Fronteriza, el más bajo desde 1960.

En términos monetarios, al aumento de recursos también es significativo. Según un estudio de la organización Consejo de Inmigración de EE.UU., mientras que en el año fiscal 2003 el presupuesto de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), que incluye a la Patrulla Fronteriza, ascendió a 5.900 millones de dólares y en el período fiscal 2013 el monto fue 11.900 millones.

Morales resalta a su vez el Programa de Cumplimiento de Prioridad (PEP, en inglés) que busca la colaboración entre las agencias locales y las autoridades federales de inmigración y que son objeto de críticas por parte de organizaciones a favor de los inmigrantes.

“El programa ha funcionado de una manera que las redadas no son públicas, sino que se hacen en privado”, sin el escrutinio público, aseguró.

Virginia Kice, del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para la Región Oeste, declaró a Efe que “PEP es una aproximación de sentido común que apoya las policías locales y se enfoca en donde debería: en criminales e individuos que son un peligro para nuestras comunidades”.

No obstante, hay quienes piensan que los programas de deportación de inmigrantes que han cometido delitos graves no son lo suficientemente efectivos, principalmente por la falta de colaboración de algunas dependencias policiales locales y a las políticas de “ciudad santuario”.

“En 2015, ICE reportó la liberación de cerca de 20.000 criminales extranjeros con más de 64.000 condenas”, manifestó en un informe la Federación para la Reforma de la Inmigración Estadounidense (FAIR, en inglés), entidad que se opone a la inmigración ilegal. EFE (I)

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