Ecuador. martes 26 de septiembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Gobierno y oposición miden fuerzas con marchas en Caracas

Un miembro de las milicias bolivarianas sostiene su arma durante el séptimo aniversario de este grupo frente al palacio presidencial de Miraflores en Caracas, Venezuela, el lunes 17 de abril de 2017. Este grupo armado al que se incorporan civiles fue creado por Hugo Chávez y es una rama de las Fuerzas Armadas del país. La celebración ocurre en medio de una creciente tensión y protestas en el país desde finales de marzo. (AP Foto/Ariana Cubillos)

CARACAS (AP) — Oficialistas y opositores convocaron este miércoles a marchas separadas en Caracas en las que pulsarán sus fuerzas en las calles en un contexto de creciente tensión que amenaza con agravar la crisis que afronta el país suramericano.


Publicidad

La coalición opositora convocó a sus seguidores a una “gran toma” de Caracas que esperan realizar desde 26 puntos de la capital para movilizarse hasta la sede de la Defensoría del Pueblo, en el centro de la ciudad, a la que han tratado de marchar en al menos cinco oportunidades este mes pero han sido bloqueados por los cuerpos de seguridad.

La oposición llamó a manifestaciones similares en 23 estados del país en protesta contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro que enfrenta las crecientes tensiones políticas en medio de una crisis económica.

Horas antes de las marchas, Maduro volvió atacar a sus adversarios a los que acusó de promover un golpe estado, y señaló a Estados Unidos, sin presentar pruebas, de tratar de “asaltar el poder político en Venezuela”.

Tras anunciar que algunos militares y civiles fueron detenidos por su supuesta vinculación con un complot, el mandatario dijo la noche del martes que activó la “fase verde” de un plan militar denominado “Zamora”, pero no ofreció detalles de la operación. Durante sus cuatro años de mandato Maduro ha denuncia más de una docena de complots.

La activación del plan militar fue rechazada por organizaciones humanitarias y opositores que señalaron a Maduro de tratar de intimidar a sus adversarios y de amenazar a la población con “represión militar” para frenar las manifestaciones que ha enfrentado el gobierno en las últimas tres semanas que han dejado cinco fallecidos, varias decenas de heridos y 241 detenidos.

Al rechazar la activación del plan militar, el dirigente y ex candidato presidencial, Henrique Capriles, dijo la noche del martes que la oposición responderá a esa medida saliendo a marchar pacíficamente en las calles para enfrentar el “autogolpe” que aseguró que dio Maduro a finales del mes pasado luego de dos sentencias que emitió el Tribunal Supremo de Justicia contra la Asamblea Nacional, que aunque fueron revertidas no han detenido las protestas contra el gobierno.

Capriles indicó la oposición mantendrá sus acciones de presión en esta etapa para lograr elecciones libres, un canal humanitario, la libertad de los presos políticos, y el respeto al Congreso.

En respuesta a la acción de la oposición, el gobierno también convocó a una gran movilización en el centro y oeste de la capital y los alrededores del palacio de gobierno, que contará con la participación de miles de civiles uniformados, conocidos como “milicias”, y unos 60.000 motorizados, según adelantó el número dos del oficialismo, diputado Diosdado Cabello.

“Vamos todos a la conquista de la Paz, a defender la Patria, La Constitución, la Revolución”, dijo Cabello en su cuenta de Twitter al invitar a los seguidores a salir a marchar este miércoles, fecha que coinciden con la celebración del inicio del movimiento de independencia que comenzó en el 1810 con una rebelión civil, y culminó el 5 de julio de 1811 con la declaración de independencia del Reino de España.

En medio de la creciente tensión política Maduro anunció a inicios de semana que aumentará a 500.000 el número de civiles uniformados y que le entregará a cada uno un fusil, decisión que generó preocupación entre algunos gobiernos y entes internacionales sobre el riesgo de militarización de la sociedad venezolana.