Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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David versus Goliat

Gustavo Domínguez
Quito, Ecuador

Es la sugerencia más cercana que logro identificar para definir la aguerrida defensa de un empresario que ha decidido abiertamente enfrentarse a la directiva de una de las más solventes y poderosas instituciones ecuatorianas.

Gustavo Domínguez
Quito, Ecuador


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Es la sugerencia más cercana que logro identificar para definir la aguerrida defensa de un empresario que ha decidido abiertamente enfrentarse a la directiva de una de las más solventes y poderosas instituciones ecuatorianas.

La historia del cuestionable proceso en la contratación de los servicios del conocido como “call center” del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, no solamente ha sido puesta a conocimiento de las autoridades, incluyendo a la Secretaría Nacional de Transparencia de Gestión, la Procuraduría, INCOP, el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, y otros, por parte del Presidente ejecutivo de Cronix, empresa directamente perjudicada en el proceso de contratación, sino, la misma Contraloría y la prensa, se han encargado de acuerdo a sus competencias, de denunciar las irregularidades que opacan la institucionalidad del debido proceso en la contratación pública.

Sin embargo, no podemos perder la objetividad, y olvidarnos que en este caso es el mismo Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, sus afiliados y el país, quienes a la larga son los mayores perjudicados.

No se trata de defender a una empresa en particular, es el concepto de cambio cultural y de respeto al orden constituido y a las políticas públicas que incentivan la transparencia y el correcto manejo de los dineros púbicos que es lo que necesitamos rescatar de experiencias como la citada.

No solo los funcionarios públicos, los procedimientos  utilizados,  sus actuaciones, y las violaciones a lo que establece la ley de contratación pública deben ser investigadas sin distinción de funcionarios, institución pública o  peso político del funcionario cuestionado.

Lamentablemente, las instituciones involucradas en los procesos de investigación y de esclarecimiento de situaciones en que la probidad de los funcionarios investigados está en duda, también suelen tener autoridades que no aportan con la transparencia requerida en las investigaciones que demandan estos procesos de investigación de corrupción burocrática estatal. Situación que complica la realidad de los muchos David en su desigual batallar contra Goliat.

Es que el nuevo Ecuador, que se encuentra apuntalando correctamente sus bases en el área educativa, infraestructura, transformación productiva, por citar algunas, con la meta de conseguir un desarrollo humano sostenido, no puede descuidarse en el fortalecimiento de la institucionalidad de los sistemas de lucha contra la corrupción y la impunidad.

Los David ecuatorianos abundan, los largos y costosos procesos investigativos y judiciales generalmente terminan por obligarlos a sucumbir, ojalá esta tendencia se logre revertir para el beneficio de la patria.

@gusdominguezm