Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Junta Interamericana de Defensa

Alberto Molina
Quito, Ecuador

En primer lugar, recordemos que el presidente Correa, fiel a su animadversión a lo norteamericano, dio una disposición para que se cumpla ipso facto: “Por escrito estoy ordenando que ni un solo soldado más de la patria vaya a esa escuela de triste recordación”. Y en el mismo tenor, el canciller Patiño señaló que “Ecuador dejará de enviar a militares a la antigua Escuela de las Américas, una institución estadounidense donde se han entrenado soldados latinoamericanos acusados de violaciones de los derechos humanos”.

Alberto Molina

Alberto Molina
Quito, Ecuador


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En primer lugar, recordemos que el presidente Correa, fiel a su animadversión a lo norteamericano, dio una disposición para que se cumpla ipso facto: “Por escrito estoy ordenando que ni un solo soldado más de la patria vaya a esa escuela de triste recordación”. Y en el mismo tenor, el canciller Patiño señaló que “Ecuador dejará de enviar a militares a la antigua Escuela de las Américas, una institución estadounidense donde se han entrenado soldados latinoamericanos acusados de violaciones de los derechos humanos”.

Con esta prohibición, los militares, al menos de los países miembros de organización llamada Alba, podrán  recibir “entrenamiento” en la Escuela Militar de Defensa y Seguridad que está funcionando en Bolivia desde el 31 de mayo de 2011. Esta escuela se inauguró con la presencia del Ministro de Defensa iraní, como invitado de honor. El presidente boliviano ha dicho que se regirá por una doctrina antiimperialista y socialista y que constituirá una nueva identidad regional. No hace falta mayor análisis para saber que la formación de los militares que asistan a los cursos en esa escuela seguramente tendrá un sesgo ideológico de extrema izquierda y que será altamente politizada. Para impartir su doctrina antiimperialista, ahí estarán instructores cubanos, venezolanos, nicaragüenses, iraníes, etc.

En los primeros días de junio, en el marco de la Asamblea General de la OEA en Guatemala, los representantes de los países de la ALBA (Nicaragua, Venezuela, Bolivia y Ecuador) manifestaron que se retiraban  de la Junta Interamericana de Defensa (JID) de la OEA. Nuestro canciller Patiño manifestó que “la JID ha hecho de nuestros Ejércitos y policías apéndices de los intereses norteamericanos” y sólo ha servido “para formar gente para vigilarnos y controlarnos”.

La JID fue creada el 30 de marzo de 1942 para estudiar y recomendar las medidas necesarias para la defensa del continente durante la II Guerra Mundial; en 1949, se formó el Estado Mayor como órgano principal de planificación y de consulta; en 1962, se fundó el Colegio Interamericano de Defensa como institución de altos estudios militares, encargada de preparar a militares y civiles para asumir responsabilidades dentro del marco de la defensa continental.

Por lo tanto, la JID es el órgano de la OEA encargado de asesorar a los países miembros en políticas de defensa y seguridad, y diseñar estrategias para afrontar posibles amenazas continentales; además, coordinar acciones de socorro en casos de desastres, desminado, medidas de fomento de confianza y seguridad, y programas de educación relacionadas con la defensa hemisférica.

La prohibición a nuestros militares de recibir entrenamiento en la llamada Escuela de las Américas y, ahora, el retiro de nuestro país de la JID, se inscribe en la política antinorteamericana con una carga ideológica de extrema izquierda de los gobiernos miembros de la ALBA, donde se incluye el nuestro.

* Alberto Molina Flores es coronel, en retiro, de las Fuerzas Armadas del Ecuador.