Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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Contigo en la distancia

Carlos Arcos Cabrera
Quito, Ecuador

Carla Guelfenbein (Chile, 1959) con la novela Contigo en la distancia, obtuvo el premio Alfaguara, 2015.

Carlos Arcos Cabrera
Quito, Ecuador


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Carla Guelfenbein (Chile, 1959) con la novela Contigo en la distancia, obtuvo el premio Alfaguara, 2015. Era, hasta el premio, una autora desconocida entre nosotros. Que esto suceda  no debe llamarnos la atención. Buena parte de la narrativa chilena actual, poderosa como pocas, no ha llegado a Ecuador. Me refiero a escritoras como Diamela Eltit, que a mi juicio es una de las más destacadas narradoras en el mundo de habla hispana, o escritoras más jóvenes como Alejandra Costamagna, Andrea Jeftanovic o Nona Fernández, representantes de una literatura innovadora, audaz, provocativa.

Carla Guelfenbein tiene una importante producción novelística: El revés del alma, 2002, La mujer de mi vida, 2005, El resto es silencio, 2008 y Nadar desnudas, 2012. En una entrevista publicada recientemente en La Nación de Buenos Aires se afirma que «llegó tarde a la literatura», en el sentido que realizó un complejo recorrido cuyos hitos son los estudios de biología, en los ochenta, posteriormente en el mundo de la publicidad y de los medios, hasta que finalmente, en 2002, publicó su primera novela, El revés del alma.

Me acerqué a Contigo en la distancia con la misma aprensión con la que lo hago a casi todos los premios literarios. La verdad es que la disfruté. La novela está narrada en tres voces a través de las cuales se construye o reconstruye la vida de la escritora Vera Sigall, y la vida de los narradores. Vera es una escritora de culto: su vida es un misterio, su día a día es la soledad y la escritura, no busca ni reconocimiento, ni fama.

Es un juego de voces que atrapan la atención del lector. Daniel, arquitecto que vive una profunda crisis profesional y afectiva y que tiene amistad y admiración con la anciana escritora Vera Sigall; Emilia, joven estudiante de literatura en búsqueda de su identidad y cuya tesis es sobre Vera, y Horacio Infante, un consagrado poeta que fuera amante de Vera y que guarda secretos de la vida de Vera y, especialmente, sobre su propia obra poética. Voces múltiples, con enfoques narrativos distintos y tiempos narrativos también distintos. Una novela con personajes femeninos fuertes como la escritora Vera Sigall o como la joven Emilia y personajes masculinos atrapados en sus contradicciones y su debilidad, Daniel y el poeta Horario Infante que vive en el temor de que la crítica literaria evidencie la verdadera fuente de su originalidad. Es la cara opuesta de Horacio Infante poeta de fama, ampliamente reconocido.

Desde mi punto de vista como escritor, uno de los tópicos que más me atrajo de la novela es la profunda tensión y conflicto en torno a la creación literaria que caracteriza la relación entre Vera Sigall y Horacio Infante. El amor por las palabras es tan o más poderoso que el amor entre los dos. Sus destinos están marcador por ese amor original a la palabra escrita y sus sentidos. En un momento Horacio dice de Vera: «Ella sostenía que había que construir los poemas de manera que las palabras estallaran y convulsionaran el sentido que hasta entonces habían tenido». Luego, Vera escribe en un papel, una frase de Clarice Lispector: «Ver significa atrapar la representación de las cosas en las cosas en sí mismas». Horacio no entiende y le pide que le explique. Vera responde: «Cuando la palabra llega al papel, no es para describir algo que existía antes que ella, sino para crear aquello que describe». El destino poético de Horacio está signado por la originalidad de Vera.

No puedo dejar de mencionar que Carla Guelfenbein ha señalado la importancia que en su obra tiene la influencia de Clarice Lispector. En los Agradecimientos  que cierran Contigo en la distancia, hace una mención expresa a la escritora brasilera. «cuya vida está entretejida en esta novela con la de Vera Sigall y con la mía».

            Contigo en la distancia es una novela de suspense literario, lo dice la contraportada. Para mí es un novela armada como un suspense, pero que en el fondo nos enfrenta con las tensión de la creación literaria en el marco del eterno drama humano de amor y desamor y de búsqueda de una verdad interior.