Ecuador. Miércoles 7 de diciembre de 2016
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Inflación o deflación: ¿Cuál es peor?

Nicholas Gachet
Londres, Reino Unido

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Walter Spurrier escribió en “El Comercio” un interesante artículo acerca de un posible camino hacia la deflación en Ecuador, su punto final indicaba que la economía debe abaratarse puesto que Ecuador se ha vuelto un país caro.  Pablo Lucio Paredes también indicaba una caída en el crecimiento de precios hace algunas semanas (punto 6).

¿Qué pasaría en el caso en que nos encaminemos, definitivamente, hacia una deflación? ¿Es una deflación peor que una inflación?

Estoy seguro, estimado lector, que ya ha escuchado acerca de estos términos alguna vez, pero definámoslos nuevamente (y de manera redundante): Inflación es un alza generalizada en precios de bienes y servicios de una economía en un tiempo determinado; deflación es una baja generalizada en precios de bienes y servicios de una economía en un tiempo determinado.

Estos dos fenómenos en los precios han creado varios y complejos problemas en la historia económica, pero vamos con lo simple. En una economía existen dos mundos: demanda y oferta, asociemos a la demanda con los consumidores y a la oferta con los productores. Si los precios suben, los consumidores pagan más por lo que compran y los productores amplían sus márgenes de ganancia por medio de ventas más caras. Los perjudicados son los consumidores. Si los precios bajan, los consumidores pagan menos por lo que compran y los productores reducen sus márgenes de ganancia por medio de vender más barato. Los perjudicados son los productores.

En este mundo simple y no completo obviamente (recordemos que en cierto punto los productores también son consumidores de otras empresas) existen ganadores y perdedores.  Compliquemos un poco este mundo: Los precios suben pero debido a que los consumidores tienen más ingresos y mayor facilidad de acceso a crédito, las empresas ganan más y los consumidores gastan más y la economía se expande, si bien al consumidor se le encarece la vida este tuvo más ingresos para adaptarse. Vamos con el otro lado: mágicamente nos hacemos más productivos (lo que se conoce como “shock” de productividad) las empresas producen más y mejoran sus márgenes de ganancia, bajan precios (ya que quieren vender todo lo que han producido) lo cual favorece al consumidor. Estos son casos de inflación y deflación “buena”.

Ahora si hay algo “bueno” debe haber algo “malo”.

¿Cuántos y cuáles fueron los factores que se introdujeron en el mundo?  se introdujeron, básicamente, dos; ingresos y productividad. Con más ingresos y mayor productividad tanto inflación como deflación son eventos poco distorsionadores en la economía (léase favorecen).  Sin estos, estaríamos en el mundo en donde existían ganadores y perdedores ¿recuerdan?

¿Cuál es peor la inflación o la deflación? Mi respuesta es que en un entorno sin ingresos ni productividad ambas son peligrosas. No obstante, la evidencia (por ahora), sostiene que en el corto plazo una deflación “mala” trae desempleo (empresas venden menos-ganan menos-necesitan menos personal) el cual se tiende a recuperar con lentitud.

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