Ecuador. lunes 25 de septiembre de 2017
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Sandez imposible

Eduardo Carmigniani
Guayaquil, Ecuador

Por consulta popular quedó aprobado el provincianismo que prohíbe a rajatabla ser funcionario a quien tenga “bienes o capitales, de cualquier naturaleza, en paraísos fiscales”, como si la lucha anticorrupción consiguiese algo con eso.

Pues claro es que los funcionarios ladrones seguirán intentando tener escondidas las coimas tras estructuras societarias no declaradas, en paraísos fiscales o fuera de estos. El problema hoy es que lo que fue finta de campaña ahora tiene que plasmarse en ley, en cuya redacción ya afloraron las consecuencias perversas de aquella simpleza.


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La prueba más clara es que la propia comisión legislativa, en el informe para segundo debate (página 28), reconoce que: “…existe una disyuntiva puesto que la consulta popular como fue propuesta y aprobada no genera excepcionalidad alguna, en tal virtud, al generar excepciones se estaría contraviniendo el espíritu de la pregunta realizada… …No obstante, la necesidad exige que se generen excepciones…” (traducción: se preguntó una sandez, imposible de cumplir, así que sobre la marcha hay que acomodar las cosas porque “la necesidad lo exige”..).

Las excepciones que propone la comisión versan sobre uno de los pilares del asunto: el “servidor público” (que es el sujeto de la prohibición). El artículo 2 del proyecto presentado para segundo debate permite que los funcionarios del servicio exterior en paraísos fiscales puedan ser propietarios de un inmueble, bienes muebles y una cuenta en el sistema financiero, pese a que expresamente reconoce la comisión que la consulta popular no hizo esa excepción, que ha sido incluida, insisto en esto, porque “la necesidad lo exige”.

Hablemos entonces de otras cosas que la “necesidad” exige. Según la consulta, los funcionarios no pueden tener, como sí tiene el Banco Central, cuentas en bancos panameños. Tampoco pueden tener -con dinero legítimo- un departamento o un negocio, también legítimo, abierto al público y todo eso. ¿Será también de hacer excepciones sobre esto, y así ad infinitum? ¿O mejor se convoca a otra consulta que deje sin efecto la primitiva consulta?