Ecuador. Viernes 26 de Mayo de 2017
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Gobierno chino investiga a restaurantes que sazonaban sus platos con amapola

Una recepcionista entra a un local de la cadena de restaurantes Hu Da de Beijing, viernes 22 de enero de 2016. Treinta y cinco restaurantes en China, incluida la popular cadena en Beijing, sazonan ilegalmente sus platos con la amapola de la cual se extrae el opio, una de tantas prácticas inusuales que mortifican a los reguladores alimentarios del país. (AP Foto/Mark Schiefelbein)

BEIJING (AP) — Treinta y cinco restaurantes en China, incluida una popular cadena en Beijing, sazonan sus platos con amapola (planta de donde se derivan el opio y la heroína), una de tantas prácticas inusuales que mortifican a los reguladores alimentarios del país.

Cinco restaurantes están siendo procesados judicialmente y otros 30 están bajo investigación, desde Shanghai hasta Chongqing en el suroeste, dijo la Administración de Alimentos y Medicamentos del país.

El hecho de condimentar la sopa y los mariscos con polvo de amapola, que contiene bajas cantidades de opiáceos como morfina y codeína, no es algo nuevo en China, aunque no está claro si puede provocar adicción o un escozor perceptible en el cliente.

La policía provincial de Shaanxi arrestó a un vendedor de pastas en 2014 por dar positivo en un análisis de drogas. Siete restaurantes de la provincia de Ningxia fueron clausurados en 2012 por usar el condimento y la provincia de Guizhou clausuró 215 en 2004.

Hu Ling, gerente general de la cadena Hu Da que tiene sus locales en el distrito “Calle Fantasma”, conocido por su agitada vida nocturna, confirmó el viernes que la empresa estaba siendo investigada y que tal vez usó el condimento sin saberlo. Se negó a entrar en detalles.

El polvo de amapola, elaborado con cápsulas con mayor contenido opiáceo que las semillas utilizadas para los panecillos, se vende en los mercados de China occidental por unos 60 dólares el kilo, según un informe de la agencia Xinhua en 2014. El polvo se mezcla con otros o con aceite de chiles, lo cual dificulta su detección sin equipo de laboratorio.

A pesar de las promesas del gobierno de incrementar la vigilancia, los consumidores chinos enfrentan constantemente problemas escandalosos con los alimentos, desde leche para bebés contaminada hasta mariscos inflados con gelatina.

El problema trascendió las fronteras en 2014 cuando se descubrió que un proveedor de Shanghai vendía pollo en mal estado a compañías multinacionales como KFC, Starbucks y MacDonald’s. (I)

The Associated Press