Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

El Bronx embellece sus calles con arte urbano

NUEVA YORK (EE.UU.), 6/12/2014.- SinXero Beltrán, artista fundador de TAG Public Arts Project posa para una fotografìan este 5 de diciembre 2014, en El Bronx, Nueva York (EE.UU.). Un paseo por algunas calles de El Bronx revela un mundo de arte en paredes de edificios que se han convertido en lienzos donde artistas del grafiti han creado hermosas obras, acogidas por la comunidad y visitadas por turistas que quieren disfrutar del rico arte urbano de Nueva York. EFE/Ana Buj

Nueva York, 6 dic (EFE).- Un paseo por algunas calles de El Bronx revela un mundo de arte en paredes de edificios que se han convertido en lienzos donde artistas del grafiti han creado hermosas obras, acogidas por la comunidad y visitadas por turistas que quieren disfrutar del rico arte urbano de Nueva York.


Publicidad

“Es una manera de devolver a la comunidad, que sepa que los artistas queremos algo mejor para ella, es una forma de embellecerla con obras de colores brillantes, de darle un sentido de unidad”, comentó a Efe SinXero Beltrán, artista fundador de TAG Public Arts Project.

TAG es una organización creada hace cinco años, en los que se han realizado unos 60 murales y que ha logrado reunir a artistas de arte urbano para crear obras en diversos espacios en El Bronx, un condado de mayoría latina, el más pobre del estado de Nueva York y al que aún le persigue el fantasma de la década en que fue símbolo de decadencia urbana.

Algunos de los artistas residen en El Bronx u otros condados de la ciudad, y otros se han sumado a la iniciativa desde España, Italia, Irán, Ecuador, Francia o el Reino Unido, pero todos han donado su arte a la comunidad.

SinXero destaca que muchos de los artistas que han pintado murales exhiben sus trabajos en galerías y son famosos, como John “Crash” Matos, uno de los más conocidos de arte urbano, cuya popularidad ha llegado hasta Europa y Asia, al mundo de la moda y de la publicidad, quien comenzó pintando grafiti a los 13 años en los depósitos de trenes en El Bronx.

Algunos de los murales pueden observarse desde los vagones del metro y a otros se llega en coche o caminando desde una de las paradas del tren suburbano en pleno sur de El Bronx.

Es arte urbano legal, recalca SinXero al referirse a la controversia que ha acompañado a esta forma de arte y que muchas veces se han realizado en edificios, casas o espacios públicos sin autorización, lo que ha llevado a la ciudad a tener que limpiar las paredes.

Explica que tras identificar espacios para una obra, ya sea en edificios de apartamentos o abandonados, negocios o espacios públicos, se comunican con los dueños o responsables de la propiedad, a quien envían un boceto de cómo se vería con un mural.

“Parte de la conversación que tengo con los dueños es decirle: ‘Tu edificio ha estado aquí por mucho tiempo. Esta es tu oportunidad de regalarle algo a la comunidad y qué regalo más bonito que el arte'”, comentó el artista, que considera el proyecto como un renacimiento de vecindarios humildes.

Destacó que las obras de arte legales no sólo embellecen el vecindario sino que economizan tiempo y dinero a la ciudad, que ya no tiene que enviar brigadas a limpiar el grafiti no deseado.

Agregó que una de las cosas positivas que ha logrado este movimiento de artistas es atraer a jóvenes que hacen grafiti ilegal, que se han interesado en participar del programa.

“Queremos educar a los jóvenes y a otros artistas que han querido hacer murales y están limitados de hacerlo”, dijo SinXero, que también se mostró complacido por el apoyo que han logrado entre la comunidad.

“He visto familias que han venido a tomarse fotos con sus niños (frente a los murales) y gente que se ha salido de la autopista para tomar fotos” a lo que se ha sumado el grupo de turistas que son llevados al sur de El Bronx para apreciar las obras de arte urbano, lo que, a su vez, destacó, “aporta a la economía” del vecindario.

También han recibido llamadas de padres porque a sus niños les interesa pintar, a los que dan información sobre “qué clase de arte hacemos”. “Hacemos un arte que no promueve la violencia, o mensajes negativos”, agrega.

TAG ha participado también en ferias de la calle donde los artistas imparten talleres a los niños.

SinXero anhela lograr en un futuro no muy lejano que los jóvenes que son condenados por una corte a cumplir cárcel por hacer grafiti ilegal puedan ser enviados en su lugar a cumplir trabajo comunitario con TAG, lo que, asegura, les serviría de incentivo para aprender con artistas destacados del arte urbano. EFE