Ecuador. lunes 18 de diciembre de 2017
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Amor a primera vista… aunque ella lo confundió con un plato mexicano

Foto de www.eldiario.es

Madrid, (EFE).- Corría el año 2004 y él quedó prendado de aquella rubia californiana con la que iba a compartir casi un mes y medio de vida por tierras de México, España y Portugal. Nacho no imaginaba que Nicolette se tomaría a broma su nombre, confundiéndolo con el homónimo platillo mexicano.


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“Cuando Nacho se presentó, Nico pensó que se trataba de una broma. ¿Quién le pone a su hijo el mismo nombre que una comida mexicana? Para Nacho fue amor a primera vista”, relata el texto escrito por ambos en la web creada para su boda, celebrada en 2014, y remitido por Ignacio (Nacho) Laquidain ahora a Efe para rememorar su particular vivencia, once años atrás, en la Ruta Quetzal BBVA.

En 2015, cuando se cumplen 30 ediciones del programa académico-cultural creado en 1979 por el periodista español Miguel de la Quadra-Salcedo (otrora Aventura ’92 y hoy Ruta BBVA), esta pareja, que se conoció el primer día de la expedición de 2004, reside en Chelmsford (Inglaterra).

“Podríamos considerarnos una pareja internacional en todos los sentidos: nos conocimos en México, empezamos a salir en España, nos comprometimos en Argentina, nos casamos en California (Estados Unidos) y vivimos en Inglaterra”, resume este ingeniero de Caminos nacido en Madrid.

La entonces denominada Ruta Quetzal cambió la vida de estos antiguos expedicionarios porque allí se conocieron, pero confiesan que “fue tan importante” ese hecho “como el ambiente” en que lo hicieron.

“Es una experiencia compartida donde las amistades que se hacen son muy especiales. El viaje inspira mucha curiosidad; en todo momento estás rodeado de gente de otras culturas y con historias personales muy diferentes. En muy poco tiempo formas una relación muy profunda y haces amigos de por vida”, detalla Laquidain.

El trabajo que presentó para el concurso previo a la expedición consistió “en una redacción histórica sobre La Translatio” (el traslado desde Jerusalén a Galicia del cuerpo que la tradición atribuye al Apóstol Santiago) y sobre la mudanza de los restos de Isabel la Católica “desde Medina del Campo hasta Granada”.

Antes de aquel viaje, que tuvo por lema “De los volcanes mexicanos a la translatio del apóstol Santiago” y conmemoró el V Centenario de la muerte de Isabel la Católica, su hermano Pablo ya acudió al de 2002 y, posteriormente, en 2008, también lo consiguió el pequeño de los Laquidain, Javier.

Por su parte, la estadounidense Nicole Annette (Nicolette) Iribarne ganó “un concurso literario de habla hispana” para viajar a la Ruta desde su Orange County natal, algo que repetiría dos años más tarde (2006) su hermano Myles Alejandro.

De padre argentino y madre norteamericana, la influencia de lo hispano siempre estuvo presente en su vida, tanto que aprendió a hablar castellano antes que inglés.

Según el texto que ambos escribieron para su boda, en aquella expedición de 2004 “Nacho siguió a Nico a todos lados hasta que consiguió su atención y entonces Nico le dio un beso a Nacho” y vivieron “un breve romance” durante el resto del viaje.

A la conclusión de este, “Nacho prometió a Nico que iría a visitarla a California”, sigue el relato. Y lo cumplió dos años después, cuando la llevó “de cámping, le intentó enseñar a hacer surf y le hizo probar la auténtica comida mexicana”, visita en la que, según ellos, “volvieron a conectar”.

Ella cursó Filología Hispana y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de California, en Santa Bárbara, y en 2008 se trasladó a España para matricularse en la Complutense, de Madrid, la ciudad donde también estudiaba Nacho, aunque este en la Politécnica.

“Se enamoraron y empezaron a salir y terminaron manteniendo una relación a distancia primero entre Madrid y Huelva y luego entre Madrid y Granada”, continúa el texto de la web, en alusión a la estancia de Iribarne en esas dos ciudades andaluzas por cuestiones laborales y formativas.

Él consiguió trabajo en Inglaterra en 2012 y, un año después, después de cinco de relación “formal”, compró un anillo para declararse en Buenos Aires “al más puro estilo americano”, según explica.

“Mucha gente siempre nos pregunta cómo hemos sido capaces de mantener una relación a distancia durante tantos años y creo que parte de la respuesta es el hecho de que nos conocimos en la Ruta”, concluye Laquidain.

La majestuosa silueta de la ciudad española de Segovia sirve de incomparable fondo a dos jóvenes que se abrazan entre espigas de trigo. Esa foto, tomada en 2004, fue la que usaron como invitación para su boda, diez años después de aquella original confusión inicial. EFE

(I)