Artículos por Carlos Jijón
Chávez suspende suministro de petróleo a Paraguay
Corte Suprema de Paraguay confirma como «constitucional» la destitución de Lugo
Jura el nuevo Gobierno del presidente Federico Franco
La UE pide a Egipto asegurar la separación de poderes
¿Qué es lo que, finalmente, quiere Dilma? ¿Reeditar la Guerra del Paraguay?
Sao Paulo, Brasil
¿Saben lo que hay realmente en la raíz de la reacción negativa de los países sudamericanos a la destitución de Fernando Lugo? ¡La mala conciencia! También, y especialmente, en Brasil. Ya les explico. Pero antes, algunas consideraciones. Paraguay se encuentra en paz, dos días después de que Lugo fue depuesto por el Congreso, de acuerdo con la más estricta y rigurosa letra de la Constitución. Mas no permanecerá así por mucho tiempo si dependiera del Brasil y otros países sudamericanos. Parece que la presidente Dilma Rousseff, siguiendo los pasos de su predecesor durante la crisis de Honduras, no se conforma con la plaza vacía. La expectativa era que millones de personas salgan a las calles en defensa del presidente depuesto. Nadie apareció
La salida de Lugo
Bogotá, Colombia
Fue destituido ayer el presidente paraguayo, Fernando Lugo, tras un juicio ‘exprés’ en el congreso de su país, que lo separó de su cargo por «mal desempeño de sus funciones». Todo comenzó en mayo con la ocupación de la finca Campos Morombi por campesinos que reclamaban tierras. La Policía acudió al lugar para poner fin a la ocupación, y a la resistencia de los ocupantes le siguieron violentos enfrentamientos, en los que perdieron la vida once campesinos y seis integrantes de la fuerza pública.
Y mientras tanto, en Bolivia…
Otro hielito para la olla
Quito, Ecuador
Hace dos semanas escribí un artículo comparando la economía ecuatoriana con una olla de presión a la cual se le quiere enfriar poniéndole bolsitas de hielo, pero sin apagar la hornilla. La reciente decisión de limitar la importación de celulares es solo un hielito adicional para tratar de enfriar la sobrecalentada olla. Pero es un hielito muy revelador. El símil es bastante evidente: el Gobierno gasta a un ritmo mayor al que puede soportar la economía ecuatoriana. Los recursos entran al sistema, que se encuentra inundado de liquidez y, como no hay un ambiente ‘amable’ con las inversiones, una enorme proporción de esos inmensos recursos se va al consumo. De lo que se va al consumo, una gran parte se tiene que importar.
