Un año de Humala
Lima, Perú
Siempre es una buena noticia que un gobierno adopte una postura dialogante, de tolerancia democrática y voluntad de consenso. El Presidente Humala cumple el primer año de su mandato remodelando el gabinete de ministros en función a este talante conciliador, aunque para ello haya tenido que despedir al primer ministro Óscar Valdés, un hombre identificado por la izquierda como “la manzana de la discordia” que impide un acuerdo viable entre el frente antiminero y el Estado central. Esto, por supuesto, nunca ha sido así. Basta recordar que el anterior primer ministro, Siomi Lerner, un líder del bloque progresista, también perdió el puesto por no lograr un acuerdo con los frentes regionales, los auténticos intransigentes que juegan al radicalismo eco-ideológico.
