La posibilidad del error
Quito, Ecuador
A sus diecisiete años, Karl Popper ya estaba descubriendo las bases del pensamiento que se dedicaría a defender hasta su muerte en 1994. Muy importante para aquello fue haber visto morir a varios compañeros suyos socialistas y comunistas en un tiroteo con la policía. Entonces Popper se cuestionó profundamente los postulados marxistas hasta concluir “su carácter dogmático y su increíble arrogancia intelectual”. En la misma época trabajó en una clínica infantil del psicólogo Albert Adler, en donde también estuvo en contacto con las tesis de Sigmun Freud. Allí, en cambio, constató cómo las teorías de ambos nunca se ponían en duda, aun cuando surgían datos experimentales que las objetaban.
