Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Tesoro precolombino será analizado por proyecto internacional

Madrid, 12 dic (EFE).- La metalurgia del oro en la América precolombina alcanzó grandes cotas de excelencia técnica y artística, pero todavía hoy sabemos muy poco de los procedimientos empleados para fabricar y montar esas piezas.


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Por eso, un proyecto internacional en el que participa el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC), utilizará los últimos avances en técnicas para estudiar doscientos objetos procedentes de Costa Rica y las 123 piezas que forman el Tesoro de los Quimbaya, ambos custodiados en el Museo de América de Madrid.

Los Quimbaya eran las tribus que ocupaban la cuenca media del río Cauca en el suroeste de Colombia hacia el siglo XVI.

Estas tribus, con su economía basada en la agricultura, se organizaban en grupos pequeños, de unas 200 personas, dirigidas por un jefe o cacique responsable de la redistribución de la riqueza.

“El cacique acumulaba tesoros que eran la expresión de su rango y los exhibía ante su pueblo. La metalurgia, y en especial la del oro, era una tecnología asociada al poder”, explica la investigadora del CSIC Alicia Perea, del Centro de Ciencias Humanas y Sociales.

Los objetos más carismáticos de su producción metalúrgica son los recipientes con forma de hombre o mujer que se empleaban para mezclar hojas de coca y cal para su consumo ceremonial y como urnas funerarias.

De hecho, este conjunto de objetos, hallado en 1891, es parte del ajuar funerario de dos tumbas del Departamento de Quindío

El objetivo del proyecto es estudiar las ‘tumbagas’ -aleaciones de oro, plata y cobre- y conocer mejor las cotas de excelencia técnica y artística que se alcanzaron en algunas regiones americanas, según Perea.

El estudio del conjunto metalúrgico consistirá en el análisis de los objetos mediante diversas técnicas de observación y análisis de carácter no destructivo, como la microscopía electrónica de barrido, la fluorescencia de rayos X o las técnicas con haces de iones generados en un acelerador de partículas.

El análisis del tesoro se realizará en el Laboratorio de Microscopía Electrónica y Microanálisis del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC, que cuenta con tecnología específica para el microanálisis por dispersión de energía, y en el Centro de Microanálisis de Materiales de la Universidad Autónoma de Madrid, que dispone de un acelerador de partículas específicamente diseñado para objetos arqueológicos o artísticos.

En el estudio, que durará tres años, colaborarán también La Fundación de Museos del Banco Central de Costa Rica y el Instituto de Física de la Universidad Autónoma de México. EFE