Ecuador. Sábado 3 de diciembre de 2016
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Canadá, México y EE.UU. tratarán de economía, y Trump, durante su cumbre

Donald Trump. Foto de Archivo: La República.

Toronto (Canadá), (EFE) – Los líderes de Canadá, Estados Unidos y México celebrarán el próximo 29 de junio su primera cumbre trilateral desde 2014 para tratar la integración económica norteamericana, dejar atrás las fricciones de los últimos años y abordar los efectos de una posible presidencia de Donald Trump.

Publicidad

La cumbre entre Justin Trudeau, Barack Obama y Enrique Peña Nieto fue pospuesta por Canadá en 2015 por las malas relaciones del anterior primer ministro canadiense, el conservador Stephen Harper, con sus homólogos.

Harper provocó el distanciamiento con Washington por sus políticas energéticas y medioambientales, mientras que con México la razón fue la inesperada imposición y mantenimiento hasta la fecha del requisito de visado a los ciudadanos mexicanos.

Pero todo apunta a que los anfitriones canadienses están esperando la llegada al país de Peña Nieto para eliminar ese requerimiento de visado para los mexicanos, una medida impuesta en 2009 y que ha envenenado las relaciones bilaterales desde entonces.

La más clara señal de que el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, hará público el cambio de política durante la visita de Peña Nieto son las declaraciones realizadas el viernes a Efe por la ministra de Comercio Internacional de Canadá, Chrystia Freeland.

A la pregunta de cuándo se anunciará la cancelación, Freeland respondió: “es algo sobre lo que hemos estado trabajando de forma estrecha con el Gobierno de México y realmente estamos esperando la visita del presidente (Peña Nieto)”.

Pero la ministra canadiense también pareció vincular el visado con otros temas, al señalar a continuación que “hay otros problemas bilaterales sobre los que estamos trabajando de forma estrecha y estamos esperando el apoyo de México en esos asuntos, como el tema del comercio de la carne de vacuno”.

Por el lado mexicano también se están lanzando mensajes velados sobre la inminencia de la anulación del requisito de visado que Harper impuso en 2009, oficialmente por el rápido aumento de las peticiones de refugio de ciudadanos mexicanos.

En declaraciones a medios de comunicación canadienses durante una visita a Canadá la semana pasada, el secretario mexicano de Hacienda, Luis Videgaray, señaló que las relaciones bilaterales se han desbloqueado por la decisión de Trudeau de cancelar la política de su predecesor.

“Es muy claro que el Gobierno quiere que la relación con México sea una prioridad. En cierta manera, se siente que se ha vuelto a las anteriores relaciones”, declaró Videgaray.

La eliminación del problema de los visados permitirá que Canadá y México concentren su agenda bilateral en temas como las relaciones económicas y especialmente la integración del mercado energético norteamericano, algo que también interesa a Estados Unidos.

El relevo de poder en Canadá tras la llegada al Gobierno del Partido Liberal de Trudeau en las elecciones de octubre de 2015 también ha permitido desbloquear las relaciones entre Ottawa y Washington, que habían llegado a uno de sus momentos más bajos en las últimas décadas con el Gobierno de Harper.

Harper intentó presionar a Obama para que aceptase la construcción del oleoducto Keystone XL, que habría conectado los campos petrolíferos de Canadá con las refinerías estadounidenses, llegando a amenazar a Washington si no aprobaba la propuesta.

La llegada al poder de Trudeau ha descongelado la relación: desde su victoria electoral, el primer ministro se ha reunido en varias ocasiones con Obama, quien incluso le agasajó con una cena de Estado en la Casa Blanca, un honor que Washington no concedía a un canadiense desde 1997.

Pero si los problemas trilaterales del pasado parecen solventados, en el horizonte futuro ha aparecido un peligroso nubarrón: una hipotética presidencia de Trump en EE.UU.

Aunque Trump no está en la agenda oficial de la cumbre, es difícil que los tres líderes no discutan aunque sea informalmente las posibles consecuencias de la llegada del provocador multimillonario a la Casa Blanca.

Durante su visita a Canadá, Videgaray advirtió que “todos”, y no solo México, “deberían planificar” para el caso de que Trump gane las elecciones presidenciales de noviembre.

Videgaray añadió que “si el sentimiento negativo hacia México prevalece en Estados Unidos, buscaremos lazos más estrechos con otros países que son amigos de México. Y Canadá es un muy buen amigo”.

Y el expresidente mexicano Vicente Fox aconsejó el sábado a Canadá que “por favor, estén atentos, porque hoy este tipo (Trump) está loco contra México y más tarde lo estará contra Canadá”, en declaraciones a la radiotelevisión pública canadiense, CBC.

“Si hoy es México, después será Canadá, declarará una guerra comercial a Canadá. Es algo en lo que todos pierden con algo así. Está amenazando el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Es absolutamente estúpido”, añadió. EFE (I)

Publicidad