Ecuador. lunes 11 de diciembre de 2017
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Miley Cyrus acapara los flashes del 2013

Aunque el magma mediático hirvió un año más a través del pop y sus estrellas, 2013 fue un buen año para la cosecha rock, regada con importantes retornos

Miley Cyrus. Foto de Archivo, La República.

Aunque el magma mediático hirvió un año más a través del pop y sus estrellas, 2013 fue un buen año para la cosecha rock, regada con importantes retornos, aunque sin grandes cifras de ventas, que se dejaron por el camino los registros históricos de otros ejercicios y asistieron al auge del “streaming”.


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– “The 20/20 experience”, de Justin Timberlake (Sony): El estadounidense alcanzó la madurez artística con su primer disco tras un parón de siete años en el que se centró en la interpretación. El sucesor del innovador “FutureSex/LoveSounds” llegó en forma de entrega doble, con canciones de r&b y baladas como “Mirrors”, y se convirtió en el disco más vendido del año en el mundo.

– “The next day”, de David Bowie (Sony).- Paul McCartney, Joan Jett, Sting, Elton John, Cher… Muchos fueron los regresos musicales de artistas veteranos, pero sin duda el más sorprendente y aclamado fue el del “Duque Blanco” después de diez años de sequía, con un disco inspirado que a punto estuvo de llevarse el premio más prestigioso de Reino Unido, el Mercury Prize.

– “Overgrown”, de James Blake (Universal): El galardón que escapó de las vitrinas de Bowie, el Mercury, el cual distingue al mejor disco del año con sello británico, recaló en un músico joven, osado e intimista que halló la perfecta combinación de electrónica y soul y que encarna a la generación que aprendió a cultivar y extender su talento desde el ordenador personal de sus cuartos.

– “Random Access Memories”, de Daft Punk (Sony): Otro retorno con sabor a triunfo. Ocho años transcurrieron entre “Human after all” y este disco de estudio plagado de colaboradores de lujo (Giorgio Moroder, Nile Rogers…), en el que el dúo francés de electrónica se volvió más funk que punk y contagió al mundo con el fenómeno “Get lucky”.

– “Trouble will find me”, de The National (4AD): Arcade Fire, Arctic Monkeys, Pearl Jam… Muchos fueron los discos de rock clasificados con nota, pero por resultado, coherencia y consolidación de una larga trayectoria, la banda estadounidense merece un lugar entre los discos del año con esta entrega sobresaliente.

– “… Like clockwork”, de Queens of the Stone Age (Matador Records): Dave Grohl, Mark Lanegan, Trent Reznor, Alex Turner, Nick Oliveri, Jake Shears… ¡incluso Elton John! ¿Qué banda de rock podría reunir esta apabullante y variopinta lista de colaboradores? La intermitente banda de Josh Homme, que no decepcionó con su sexto disco de estudio y uno de los trabajos más esperados del año.

– “Direct hits”, de The Killers (Universal): Hacía falta un álbum que condensara la capacidad del grupo de Las Vegas para crear con cada disco al menos un par de himnos instantáneos y grandilocuentes, sobreponiéndose así a las críticas mediocres de esos trabajos previos. Es lo que hace este recopilatorio con sabor a despedida ante el arriesgado anuncio de su parón indefinido.

– “Pale green ghosts”, de John Grant (Partisan): Con sus crónicas brutalmente honestas sobre el desamor, no exentas de altas dosis de humor, el estadounidense afincado en Islandia añadió toques electrónicos a su fuerza lírica y el resultado encandiló a medios y prestigiosas plataformas de venta como Rough Trade, que lo catalogaron como lo mejor de 2013.

– “The heist”, de Macklemore & Ryan Lewis (Warner): Ni la complejidad de Kanye West ni el gancho de Eminem pudieron con un dúo novel de hip hop que, en plena consolidación de los servicios de “streaming” como Youtube, Spotify o Deezer, coló entre lo más escuchado de sus librerías musicales tanto este disco como éxitos como “Can’t hold us” y “Thrift shop”.

– “Bangerz”, de Miley Cyrus (Sony): Ni las ventas ni la acogida de la crítica pop fueron espectaculares, pero el bombazo mediático de 2013 fue suyo tras demoler desnuda y a lomos de la polémica los vestigios de su imagen infantil de Hannah Montana, con dos números 1 infecciosos como “We can’t stop” y “Wrecking ball”, cuyo vídeo registró un récord de casi 20 millones de reproducciones en un día.

– “Corazón profundo”, de Carlos Vives (Sony): Tres premios Grammy Latinos certificaron lo que el público latinoamericano había señalado meses antes con varios números uno, que el embajador del vallenato colombiano había renacido con su acertado fichaje por una multinacional después de ocho años de ostracismo global. EFE