Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Corea del Norte refuerza frontera para evitar deserciones

Seúl, 27 dic (EFE).- Corea del Norte ha endurecido los controles fronterizos para evitar la huida de sus ciudadanos desde la reciente ejecución de Jang Song-thaek, tío del líder y ex número dos del régimen, según fuentes del Gobierno surcoreano.

Seúl, 27 dic (EFE).- Corea del Norte ha endurecido los controles fronterizos para evitar la huida de sus ciudadanos desde la reciente ejecución de Jang Song-thaek, tío del líder y ex número dos del régimen, según fuentes del Gobierno surcoreano.


Publicidad

Los guardias norcoreanos encargados de vigilar la larga frontera de más de 1.400 kilómetros que separa al país de China se han puesto en alerta máxima para detener a todo el que trate de escapar, según informó hoy la agencia surcoreana Yonhap, que cita a un alto funcionario de Seúl.

La fuente también aseguró que Pyongyang también ha enviado a sus agentes a China para que cooperen con las autoridades locales a la hora de detectar a los norcoreanos que hayan desertado y enviarlos de vuelta a su país.

El supuesto nuevo refuerzo de la vigilancia fronteriza por parte de Corea del Norte ha llegado después de la ejecución de Jang Song-thaek, un inesperado acontecimiento que ha supuesto el mayor cambio político en el Estado comunista desde la muerte de Kim Jong-il hace poco más de dos años.

Las autoridades de Corea del Sur creen que la ejecución de Jang, anunciada el pasado día 13, puede haber generado inestabilidad política en el seno del régimen de Kim Jong-un, aunque el extremo hermetismo de Pyongyang hace difícil comprobar este supuesto.

En este sentido, Corea del Norte podría haber reforzado los controles fronterizos para evitar que la crisis política se traduzca en huidas masivas de sus ciudadanos golpeados por el hambre y la represión.

Miles de norcoreanos tratan de huir cada año a la mucho más próspera Corea del Sur y para ello emprenden un largo periplo de miles de kilómetros que comienza atravesando la frontera hacia China.

Los desertores deben evadir los controles policiales de China -que no reconoce su estatus de refugiados y los repatría forzosamente- y recorrer miles de kilómetros hasta alcanzar un tercer estado, generalmente Tailandia o Laos, donde piden asilo en la embajada surcoreana, que tramita su viaje a Seúl.

Más de 26.000 norcoreanos han logrado escapar de su país en las últimas seis décadas e instalarse en Corea del Sur. EFE