Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
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Obama y su idilio con Polonia, modelo de revolución para la región

Barack Obama (AP Photo/Frank Augstein)

Washington, 30 may (EFE).- A buen seguro, cuando el presidente estadounidense, Barack Obama, visite la semana próxima Varsovia repetirá las palabras “ejemplo” y “modelo”, para recordar a vecinos como Ucrania o Bielorrusia el camino que tomó Polonia para poner fin a un Gobierno autoritario.

Obama visitará la semana próxima Polonia para conmemorar los 25 años de democracia de ese país, conseguida a base de movilización social y que convirtió a un satélite soviético en un socio de la OTAN que Estados Unidos ve como modelo de nuevas revoluciones más al este.

La semana pasada, entre ronda y ronda de golabki (repollo relleno polaco), la embajada de Polonia en Washington celebró el aniversario de la transición a la democracia con un nutrido grupo de oficiales militares, senadores, congresistas y con el secretario norteamericano de Defensa, Chuck Hagel, como invitado de honor.

Hagel recordó sus orígenes polacos, los vínculos entre ambos países y la importancia que para Estados Unidos tiene mantener aliados en el este de Europa ante el nacimiento de un “nuevo orden mundial”, en el que la crisis de Ucrania parece un primer acto.

El anfitrión, el embajador polaco Ryszard Schnepf, indicó en una entrevista con Efe que las relaciones entre Polonia y Estados Unidos “pasan por un momento de apogeo”, ya que “nunca antes desde los 90 han visitado el país tantos altos representantes” estadounidenses.

El vicepresidente, Joe Biden, el secretario de Estado, John Kerry, y el propio Hagel han precedido a Obama, quien visitará Varsovia por segunda vez en sus cinco años de presidencia.

Además de las giras diplomáticas y los discursos, la relación de Polonia con Estados Unidos pasa por un momento de alianza estratégico-militar, con el despliegue de centenares de soldados y varios cazas estadounidenses en ese país europeo, listos para responder a las acciones de Rusia en Ucrania.

Obama ha alabado en el pasado la revolución pacífica y a fuego lento del sindicato Solidaridad, que consiguió liderar un movimiento civil que puso fin a la dictadura comunista y sacó al país de la influencia soviética en 1989, con la celebración el 4 de junio de ese año de las primeras elecciones abiertas a la oposición.

Schnepf, que también fue uno de los líderes del movimiento Solidaridad, recordó que la visita servirá para resaltar el ejemplo “del camino pacífico, sin derrame (de) sangre, para conseguir transiciones democráticas”.

Ese mensaje irá dirigido a los vecinos ucranianos tras sangrientas protestas callejeras contra el Gobierno prorruso, la invasión rusa de Crimea y unas elecciones generales que no han alejado el temor a una guerra civil.

Para Schnepf, que ha sido embajador en España y en Costa Rica, concurrente en los demás países centroamericanos, la crisis en Ucrania “ha puesto a prueba la solidaridad y la compostura de los miembros de la OTAN”.

“Ahora hay un nuevo ánimo que debe dar como resultado una unión más fuerte” entre los socios de la alianza, explicó el diplomático.

Mientras la Rusia de Vládimir Putin celebra cumbres y acuerdos con Bielorusia, Kazajistán o la región moldava de Transnistria, Estados Unidos hará lo propio en Polonia con el nuevo presidente ucraniano, el multimillonario Petro Poroshenko, y con representantes de los miembros orientales de la OTAN, desde Rumanía hasta Estonia.

Schnepf opinó que la región se ha desilusionado con la evolución de la Rusia de Putin en cuanto a respeto a la democracia, derechos humanos o lucha contra la corrupción.

Pese a que la Casa Blanca no lo dice abiertamente, la crisis ucraniana, con las posturas contrapuestas de Rusia y Estados Unidos, ha despertado los recelos de la Guerra Fría y Polonia juega un papel clave en estas tensiones.

Estados Unidos, bajo los auspicios de la OTAN, tiene previsto establecer en 2018 misiles de interceptación en Polonia, mientras que en el viaje de la semana próxima, se espera que el Gobierno polaco meta prisa al estadounidense para que acelere el inicio de las exportaciones de gas licuado a Europa. EFE


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