Ecuador. martes 12 de diciembre de 2017
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Bachelet anuncia proceso constituyente rodeada de disturbios

En esta foto difundida por la oficina de prensa del gobierno, la presidenta de Chile Michelle Bachelet arriba al Congreso para leer su informe anual de la labor gubernamental en Valparaiso, Chile, el jueves 21 de mayo de 2015. (Alex Ibanez, Chile Presidential Press Office, via AP)

SANTIAGO, Chile (AP) — La presidenta Michelle Bachelet habló al país este jueves desde el congreso, en el vecino puerto de Valparaíso, mientras en las afueras la policía antimotines dispersó con chorros de agua y gases lacrimógenos a manifestantes que intentaron sobrepasar las rejas que aislaban la sede del legislativo.


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Varios miles de manifestantes se agruparon desde temprano en una plazoleta, a pocas cuadras del congreso, donde hace una semana y en el marco de una marcha estudiantil un sujeto asesino con disparos a dos universitarios en una situación aún confusa.

Cuando Bachelet inició la lectura del tradicional mensaje a la nación que los mandatarios realizan en el Día de las Glorias Navales, los manifestantes portando multitud de banderas y carteles alusivos al asesinato de los universitarios empezaron a caminar en dirección a la sede legislativa.

Al acercarse a las rejas metálicas dispuestas por la policía varias cuadras antes de llegar al congreso, la policía los dispersó con carros lanza aguas y gases lacrimógenos, pese a lo cual grupos de encapuchados levantaron barricadas incendiarias que fueron apagadas por la policía mientras otros asaltaron un local comercial donde se realizaban trabajos de remodelación y robaron herramientas de los obreros.

La prensa vio cuando la policía detuvo a un número indeterminado de manifestantes.

En el interior del congreso Bachelet reiteró que en septiembre iniciará un proceso constituyente para reemplazar la constitución que el dictador Augusto Pinochet impuso a los chilenos en 1980, y que pese a sucesivas reformas, es considerada por la centroizquierda como ilegítima.

“Necesitamos una nueva Constitución, la demanda ciudadana es clave y mi compromiso es firme”, dijo Bachelet, que no dio detalles de si convocará a un plebiscito, a una asamblea constituyente o a algún otro mecanismo.

“En septiembre iniciaremos el proceso constituyente abierto a la ciudadanía, porque la legitimidad de la nueva Constitución es tan importante como sus contenidos”, realzó.

Enfatizó que “la constitución es para todos y por ellos todos deben participar en su diseño y aprobación. Por eso llevaremos a cabo un proceso constituyente que garantice un equilibrio adecuado entre una participación ciudadana realmente incidente y un momento institucional legítimo y confiable”.

Destacó que lo anterior “tiene que ocurrir en un contexto de un acuerdo político amplio, transparente, de cara al país, que sostenga este proceso”.

La constitución del régimen militar (1973-1990) fue redactada por un grupo de ideólogos de la dictadura, y Pinochet la plebiscitó cuando los partidos políticos estaban disueltos, se habían destruido los registros electorales y la oposición estaba prohibida.

La mandataria también aludió a la crisis política desatada cuando se hizo público algo ya conocido, la corrupción en la política, traducido en el financiamiento ilegal de los políticos por parte de grupos empresariales. La desconfianza y falta de credibilidad salpicó a Bachelet cuando en febrero se reveló una especulación inmobiliaria protagonizada por su hijo y su nuera, ahora investigados judicialmente por tráfico de influencias y uso de información privilegiada.

“Se ha debilitado la credibilidad en la actividad política y se ha debilitado también la de los negocios, se ha herido la confianza en que se basa nuestra convivencia”, puntualizó.

Un par de destacados empresarios estuvieron 45 días detenidos por financiar ilegalmente a candidatos opositores al congreso y entregar boletas falsas al Servicio de Impuestos Internos. Ahora la fiscalía nacional reúne antecedentes para abrirles procesarlos. En junio se iniciará la investigación judicial a varios políticos que recaudaron o recibieron dineros ilegales.

Para terminar con el virtual inmovilismo en que quedó el gobierno, Bachelet cambió a varios sus ministros políticos y al secretario de Hacienda, y anunció algunas medidas anticorrupción.

“Hoy existe consenso sobre la necesidad urgente de impedir el tráfico de influencias, los conflictos de intereses y la corrupción en la política y en los negocios. Necesitamos restaurar la confianza en que se basa nuestra convivencia”, destacó.

Finalmente recordó que en las elecciones presidenciales de 2017 podrán participar los chilenos que viven en el extranjero. (I)