Ecuador. lunes 23 de octubre de 2017
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Maduro denuncia a EEUU por supuesto espionaje

Nicolás Maduro, el 28 de agosto de 2015, en Caracas. FOTO: Alexander Gómez/Presidencia de Venezuela

CARACAS, Venezuela (AP) — El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó revisar las relaciones con Estados Unidos tras la supuesta filtración de documentos que probarían que la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense espió de forma masiva a empleados de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), interceptando incluso llamadas y correos electrónicos del otrora ministro de Energía y Petróleo Rafael Ramírez.


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“El día de hoy se dio a conocer unos documentos secretos. Fueron dados a conocer por el agente (Edward) Snowden, que ustedes conocen, y por otros agentes de la agencia NSA. Estos documentos han desvelado que Estados Unidos y sus agencias de inteligencia, y la embajada de Estados Unidos en Caracas (…) estuvieron espiando la vida de 10.000 trabajadores de la industria petrolera”, dijo Maduro ayer en un acto público televisado.

“Por eso yo he ordenado una investigación (y) le he ordenado a la canciller (Delcy Rodríguez) que cite mañana al encargado de Negocios de Estados Unidos (Lee McClenny) y le entregue una nota de protesta. Y le he ordenado a la canciller que iniciemos una revisión integral de la relación con el gobierno de Estados Unidos, porque Venezuela se respeta”, aseveró.

De acuerdo a versiones de la televisora regional Telesur, financiada en su mayoría por Venezuela, la NSA “con la ayuda de la embajada de este país en Venezuela, espió las comunicaciones internas, correos electrónicos, perfiles de empleados y otros datos” de PDVSA, “incluyendo a funcionarios de alto nivel como Rafael Ramírez”.

“El documento fechado en marzo de 2011, con la etiqueta “ultra secreto”, fue proporcionado por el ex contratista de la NSA Edward Snowden y obtenido por Telesur”, señaló la televisora, destacando que un “analista penetró en la red interna de PDVSA en algún momento a finales de 2010”.

Maduro sostuvo que el espionaje tenía como propósito “sabotear la industria petrolera” por ser “la columna vertebral de la economía venezolana”, y “derrocar el gobierno” del fallecido presidente Hugo Chávez, su predecesor y padre político.

El gobernante afirmó que los estadounidenses “se han acostumbrado a espiar al mundo. Espían a países de Europa como Alemania, espiaron a Brasil en el pasado”, recordando episodios que se conocieron por los documentos filtrados por Snowden.

Adelantó que próximamente ” iré anunciando las decisiones que vaya tomando para que el gobierno de los Estados Unidos pida perdón al pueblo de Venezuela por este agravio que ha cometido”.

Funcionarios de la embajada estadounidense en Caracas no estuvieron disponibles de inmediato para realizar comentarios al respecto.

La denuncia se produjo una semana después que dos sobrinos de la primera dama de Venezuela, Cilia Flores, fueran acusados de narcotráfico en la ciudad de Nueva York.

Una corte de Manhattan ordenó la semana pasada que Efraín Campos y Francisco Flores, sobrinos de Flores, quedaran detenidos sin fianza luego de ser arrestados en Haití bajo cargos de conspirar para introducir 800 kilos de cocaína en Estados Unidos.

El arresto reforzó las acusaciones estadounidenses de narcotráfico a los más altos niveles del gobierno de Maduro.

Las relaciones entre los dos países tienen un historial de tensión desde la llegada al poder del fallecido Chávez en 1999, y la misma situación continuó con Maduro, que fue elegido en elecciones anticipadas en abril del 2013.

Las relaciones entre ambos países entraron en crisis en marzo luego de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró a Venezuela una amenaza extraordinaria para la seguridad nacional y decidió congelar los bienes de siete funcionarios del país señalados por supuestas violaciones de derechos humanos y corrupción.

Las tensiones entre los dos gobiernos se avivaron entonces, para luego disminuir notablemente.

Caracas y Washington iniciaron en abril un proceso de acercamiento con la visita al país del alto diplomático estadounidense Thomas Shannon, que en los últimos meses ha mantenido encuentros con las autoridades venezolanas.

A pesar de las fricciones, y de estar sin embajadores desde 2010, ambos países mantienen un intenso intercambio comercial. (I)