Ecuador. Lunes 23 de enero de 2017
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Penúltimo debate republicano antes de las primarias en Iowa

De izquierda a derecha los precandidatos presidenciales republicanos: el gobernador de Ohio, John Kasich, el gobernador de New Jersey Chris Christie, el senador de Florida Marco Rubio, el empresario Donald Trump, el senador de Texas Ted Cruz, el neurocirujano jubilado Ben Carson y el ex gobernador de Texas Jeb Bush toman el escenario antes del debate presidencial republicano de Fox Business Network en North Charleston el jueves 14 de enero de 2016 (Foto AP/Rainier Ehrhardt)

Washington, 13 ene (EFE).- Los aspirantes republicanos presidenciales de Estados Unidos se miden este jueves en su sexto debate, penúltimo antes de que comience en el estado de Iowa el período de primarias, donde el magnate Donald Trump y el senador Ted Cruz llegan como los cabeza de lista.

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El evento de este jueves, que es retransmitido por Fox News Business desde Carolina de Sur, es el más reducido en número de participantes hasta la fecha debido a las retiradas de aspirantes y a que el senador Rand Paul se ha negado a participar en el debate de los precandidatos menos populares en las encuestas.

En una entrevista hoy con el canal MSNBC, Paul, libertario y desligado en ocasiones de la disciplina de partido, responsabilizó al liderazgo republicano por intentar reducir al número mínimo posible la lista de favoritos para hacerse con la nominación.

Fox News Business ha explicado que su criterio para decir quién participa en el debate de “prime-time” se ha basado en las últimas cinco encuestas a nivel nacional o en los mejores índices de las últimas encuestas en Iowa o Nuevo Hampshire, los dos primeros estados del período de primarias.

Con base en esos datos, será de nuevo el magnate Donald Trump el que ocupe el centro del escenario, acompañado por los senadores Ted Cruz y Marco Rubio; el neurocirujano Ben Carson; el exgobernador de Florida Jeb Bush; y los gobernadores de Nueva Jersey, Chris Christie, y de Ohio, John Kasich.

Para el debate previo y de menor audiencia han quedado relegados la exejecutiva Carly Fiorina, el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee y el exsenador Rick Santorum tras descartarse a Paul.

Este debate se centrará en temas económicos y será el penúltimo antes de los caucus (asambleas populares) de Iowa del 1 de febrero, con el que se abre el período de primarias en el que el Partido Republicano decidirá quién será su candidato a presidente para las elecciones del 8 de noviembre.

Con un calendario repleto de debates televisivos, los republicanos aún tendrán otra oportunidad el 28 de enero para explicar sus propuestas económicas a los votantes y para atacar a sus rivales de primarias o del Partido Demócrata.

Trump y Cruz, que están empatados técnicamente en Iowa, con una ligera ventaja a favor del senador, han estado cruzándose ataques, algo que posiblemente se trasladará al escenario televisivo mañana.

El magnate, que lidera las encuestas a nivel nacional, ha puesto en duda si Cruz puede ser presidente al haber nacido en Canadá de madre estadounidense, pese a que ha sido ciudadano de EE.UU. desde su nacimiento y ha renunciado al derecho a reclamar la nacionalidad canadiense.

Eso ha iniciado una guerra abierta entre los dos aspirantes, que hasta hace poco se lanzaban halagos y compartían ideas.

Esta semana, Cruz cuestionó en varias entrevistas en el estado de Nuevo Hampshire la capacidad de Trump de ser “comandante en jefe” y subrayó los vínculos de algunos de sus apoyos en el pasado con Hillary Clinton, aspirante a la nominación demócrata.

Otro enfrentamiento del que estar pendiente es el de Jeb Bush y Marco Rubio, también cercanos en el pasado y que han pasado a las críticas mutuas en los debates.

El Comité de Acción Política (PAC) Right to Rise, vinculado a Bush, presentó ayer un anuncio de campaña en el que se mofa de los cambios de opinión de Rubio durante su tiempo en el Senado y, de paso, hace un juego de alegorías sobre las botas con alzas que usa el legislador.

El debate también se da cuando aún está fresco el discurso del Estado de la Unión del presidente estadounidense, Barack Obama, en el que el mandatario criticó ayer indirectamente las declaraciones de Trump en contra de los musulmanes o la propuesta de Cruz de reducir a cenizas mediante bombardeos a Siria.

En una entrevista con el canal Fox News, Trump aseguró hoy que el presidente vive en “una tierra de fantasía” y reconoció que, pese a que Obama no le nombró directamente, las críticas hacia la política contra personas por su religión o raza probablemente iban dirigidas hacia él.

Con todo, este debate será una nueva oportunidad para que los republicanos expliquen sus planes en política económica, exterior y pulan el discurso que debería movilizar al electorado del gélido Iowa el 1 de febrero. EFE

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