Ecuador. Jueves 19 de enero de 2017
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Seis muertos en ataque a alcaldía opositora de Evo, en El Alto

Policías custodian el edificio del municipio que fue incendiado por manifestantes en El Alto, Bolivia, el miércoles 17 de febrero de 2016. Seis funcionarios de la alcaldía murieron y otros 28 quedaron heridos después que manifestantes asaltaron y quemaron sus oficinas tras una marcha por residentes que exigen mejores escuelas y más maestros. (Foto AP / Juan Karita)

LA PAZ, Bolivia (AP) — Disturbios callejeros en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz dejaron el miércoles seis muertos y 28 heridos cuatro días antes de un referendo a favor de una nueva relección del presidente Evo Morales, informaron autoridades y la policía.

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Las víctimas eran funcionarios de la alcaldía de oposición y murieron asfixiados cuando una turba de manifestantes asaltó las oficinas ediles, quemó muebles, equipos y documentación tras una marcha en la que padres de familia exigían a la alcaldesa de esa ciudad, mejoras en la infraestructura de las escuelas públicas.

“Tenemos a tres personas fallecidas del sexo masculino y tres del sexo femenino, todos murieron por intoxicación de monóxido de carbono”, indicó Polonia Pinto, administradora del hospital Holandés donde fueron ingresados las víctimas.

La alcaldesa Soledad Chapetón, apoyada por el obispo de El Alto, Eugenio Scarpellini, y el sacerdote alemán Sebastian Obermaier, compareció ante los medios llorando para confirmar que los muertos, tres hombres y tres mujeres, eran empleados municipales y precisó que la causa de la muerte fue asfixia.

La alcaldesa acusó a dos exfuncionarios de la gestión del anterior alcalde, Edgar Patana, de haber provocado los disturbios con el propósito de quemar documentos claves que respaldan las denuncias de corrupción contra el exregidor, que está preso.

En 2015, Chapetón derrotó en las urnas a Patana, pese a que este buscaba ser reelegido con el apoyo del presidente Evo Morales.

Hasta entonces, El Alto, que es la segunda ciudad más poblada de Bolivia, con 850.000 habitantes, era considerada uno de los bastiones políticos del mandatario indígena.

La alcaldesa también se mostró indignada por la acusación del viceministro de Régimen Interior, Marcelo Elío, quien culpó de lo ocurrido a funcionarios de la Alcaldía, a quienes acusó de haber provocado un “autoatentado” mediante “infiltrados” en la marcha.

Chapetón negó la tesis de Elío y responsabilizó al Gobierno y a la Policía que, según dijo, “irresponsablemente no ha acudido a tiempo para poder resguardar estas vidas” pese a sus peticiones.

Numerosos testigos presenciales han criticado la tardanza en intervenir de la Policía y los bomberos, a pesar de que contaban con agentes en las inmediaciones del edificio.

El presidente Evo Morales dijo en la noche del miércoles que instruyó una investigación para dar con los autores del disturbio. “Lamento el fallecimiento de hermanos y hermanas, he instruido que se brinde ayuda y una investigación para dar con los autores y castigarlos”, dijo en breve declaración a la prensa.

Por la noche la calma había retornado a esa ciudad donde todavía humeaban las fogatas que atizaron los manifestantes en puertas de la alcaldía. Decenas de personas hacían vigilia en el Hospital Holandés y gritaban consignas en contra del gobierno y de la oposición.

Padres de familia habían convocado a una marcha para reclamar a Chapetón por mejoras en las escuelas públicas de esa ciudad, pero la movilización se salió de control ante la ausencia de policías que resguardarán el edificio de la alcaldía.

Chapetón pertenece al opositor Unidad Nacional (UN). La alcaldesa acusó a dirigentes del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) de generar la protesta en tanto que autoridades de gobierno acusaron a funcionarios ediles de provocar a los manifestantes. Téllez señaló que “personas ajenas a los padres de familia provocaron los desmanes”.

La protesta tenía lugar casi a la misma hora en que el presidente Morales cerraba su campaña en otro sitio de la ciudad. Hasta ahora la campaña electoral se había desarrollado en tranquilidad. Por primera vez Morales no es favorito en las encuestas.

Tras una reunión de emergencia tras los disturbios, el Tribunal Supremo Electoral ratificó la consulta para el domingo.

Ese día, los bolivianos acudirán a las urnas para votar si aceptan o no una reforma de la constitución que permitiría a Morales una nueva reelección en 2019. El mandatario lleva 10 años en el poder y según la constitución vigente esta sería su última gestión.

Por PAOLA FLORES, Associated Press. Con reportes de EFE. (I)

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