Ecuador. Jueves 19 de enero de 2017
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Trump y Clinton buscan un triunfo crucial en el supermartes electoral

Foto: http: media.tododiarios.com

Washington,  (EFE).- El republicano Donald Trump y la demócrata Hillary Clinton buscan en el próximo supermartes electoral de EE.UU. un triunfo decisivo que deje fuera de combate a sus rivales y allane su camino hacia la candidatura a la Casa Blanca.

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Republicanos y demócratas celebran el 15 de marzo elecciones primarias en Florida, Illinois, Misuri, Carolina del Norte y Ohio, en una jornada que promete emoción en la carrera hacia la Presidencia de la primera potencia mundial.

La cita resulta particularmente decisiva para los conservadores, pues en Florida, Illinois y Ohio el vencedor se adjudica todos los delegados en disputa.

Las matemáticas indican que Trump y Clinton son los aspirantes favoritos para alcanzar el número de delegados que son necesarios para obtener la nominación presidencial y que designarán al candidato en las convenciones nacionales de ambos partidos en julio.

El polémico magnate inmobiliario tiene 460 delegados conquistados desde que comenzó el proceso de elecciones primarias y caucus (asambleas populares) el pasado 1 de febrero, mientras que la ex secretaria de Estado cuenta con 766.

El multimillonario, que necesita 1.237 delegados para conseguir la candidatura, aventaja en esa competición a sus adversarios: los senadores de origen cubano Ted Cruz (369 delegados) y Marco Rubio (163), así como el gobernador de Ohio, John Kasich (63 delegados).

Clinton, que debe llegar a 2.383 delegados para alzarse con la nominación, también lleva una gran delantera a su rival, el veterano senador por Vermont Bernie Sanders, que acumula 551 delegados.

Así las cosas, el empresario, que ha dominado la campaña republicana con un discurso populista, xenófobo y nacionalista, y la ex primera dama parten con el viento a favor en las encuestas del cara al supermartes.

Según varios sondeos divulgados hoy por la cadena NBC News y el diario The Wall Street Journal, Trump ganaría las cruciales elecciones primarias de Florida e Illinois, aunque cedería en Ohio, donde vencería Kasich, gobernador de ese estado.

Para Rubio, senador por Florida, y Kasich, único aspirante republicano sin cosechar un triunfo en los comicios primarios, el supermartes se presenta como un “todo o nada”, pues se juegan en sus respectivos estados la continuidad en la disputa electoral.

Está por ver el impacto en estas votaciones de los episodios de violencia que han sacudido recientemente la campaña de Trump, que el pasado viernes tuvo que cancelar un mitin en Chicago por disturbios entre sus seguidores y manifestantes contrarios al magnate.

Lejos de enterrar el “hacha de guerra”, Trump volvió hoy a culpar a Sanders de enviar manifestantes al acto electoral de Chicago e incluso profirió una amenaza en la red social Twitter: “Ten cuidado Bernie -escribió-, o mis seguidores irán a los tuyos (mítines)”.

Pese al tono presidencial que adoptó el pasado jueves en el debate republicano televisado desde Miami, donde se erigió en el “unificador” de su partido, el magnate no ha dejado de descalificar a sus rivales.

Rubio, candidato preferido por el aparato del Partido Republicano, que recela del multimillonario, lamentó hoy en la cadena CNN que Trump “haya convertido la elección más importante de una generación en un circo, en un fiasco completo y en un carnaval”.

“Tengo intención de ganar en Florida”, aseguró el senador, cuya campaña pidió este viernes a los republicanos de Ohio que voten a Kasich, el único con opciones de “batir” a Trump en ese estado.

El gobernador de Ohio negó hoy que, como contrapartida, vaya a pedir a sus adeptos votar a Rubio en Florida: “Yo no estoy ahí fuera para frenar a nadie. Estoy ahí para ser elegido yo”, declaró a la cadena Fox.

Lo que parece cada vez más claro es que, si el magnate no da un golpe de efecto este supermartes, podría abrirse la vía hacia una Convención Nacional disputada.

O sea, los republicanos acudirían a un foro en el que nadie contaría con una mayoría de delegados y estos tendrían libertad para votar a su libre albedrío por un candidato, una situación inédita desde 1976.

Ese es el escenario soñado por el sector tradicional del partido, que intenta detener el ascenso de Trump a toda costa.

En el la demócrata, los sondeos de NBC News y The Wall Street Journal dan como ganadora a Clinton en Florida, Illinois y Ohio, donde, a diferencia de las votaciones republicanas, el reparto de delegados es proporcional.

Con todo, la Clinton no puede confiarse si quiere evitar una sorprendente derrota como la que encajó el 8 de marzo en Michigan, donde todas las encuestas le otorgaban la victoria frente a Sanders, quien se define como un socialista democrático.

El senador aseguró hoy a CNN que Clinton “se está poniendo un poco nerviosa” por el “ímpetu” y la “energía” de su campaña, que genera gran entusiasmo entre los jóvenes, y porque él tiene “una gran probabilidad de ganar en varios estados el martes”. EFE

pa/dmt

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