Ecuador. Viernes 18 de Agosto de 2017
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Brasil: promesas de Temer, congeladas o perdidas tras un año en el poder

Brasil (AP) — El viernes se cumple un año desde que el entonces vicepresidente de Brasil, Michel Temer, asumió la presidencia de manos de Dilma Rousseff, suspendida y más tarde destituida de forma permanente de su cargo tras una brutal campaña de impugnación que dejó al descubierto las profundas divisiones en el país más grande de América Latina.


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En su primer discurso a la nación, este político de carrera conocido por sus habilidades de negociación en el Congreso prometió unificar Brasil y sacar a la economía de la recesión. A continuación, extractos de ese discurso y un vistazo a qué ha ocurrido con esas promesas.

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“MI PRIMERA PALABRA PARA EL PUEBLO BRASILEÑO ES CONFIANZA”

Los brasileños no confían en Temer, según numerosos sondeos. En la más reciente realizada por el Instituto Datafolha, sólo el 9% dio el visto bueno a su labor tras un año en el cargo, cuatro puntos por debajo de Rousseff cuando fue suspendida.

El 71% de los encuestados rechazó las reformas que ha propuesto el presidente. Si se presentara a la reelección en 2018, sólo el 2% le votaría, según el sondeo, que entrevistó a 2.781 personas entre el 26 y el 27 de abril y tenía un margen de error de dos puntos porcentuales.

Sin embargo, hay una pequeña mejora en la confianza en una recuperación económica. El índice de confianza del consumidor alcanzó los 82 puntos en abril, según el grupo de estudios Fundaçao Getulio Vargas. La cifra es nueve puntos mayor que en el mismo mes del año anterior. Un índice de negocios reflejó un crecimiento del 0,5% en la economía en 2017. En comparación, el producto interno bruto brasileño se contrajo un 3,6% el año pasado.

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“ES URGENTE PACIFICAR LA NACIÓN Y UNIFICAR A BRASIL”

Además de su impopularidad, Temer ha tenido problemas para reunir apoyos en cualquier sitio fuera de Brasilia o para conseguir paz social y unidad. Sus intentos de reformar el mercado laboral y el sistema de pensiones provocaron la primera huelga general en Brasil en 20 años. Ha afrontado protestas durante todo el año, y fue abucheado en la inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Los intentos de Temer de unir a los brasileños también se vieron socavados por su selección inicial de un gabinete formado sólo por hombres blancos, subrayando el racismo y el sexismo en un país donde más de la mitad se identifican como negros o mestizos. Después añadió dos mujeres al gabinete. Sin embargo, lo que muchos interpretaron de sus nombramientos iniciales _que el gobierno era por y para la elite blanca_ sigue asociándose en gran parte con su gobierno.

A su favor, el Congreso está trabajando en importantes proyectos legislativos en varios campos. Eso es una gran mejora en comparación con los últimos meses de gobierno de Rousseff, cuando la mayoría de la actividad parlamentaria quedó paralizada.

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“LOS CIUDADANOS, SIN EMBARGO, SOLO TENDRÁN EMPLEOS SI LA INDUSTRIA, EL COMERCIO Y LOS SECTORES DE SERVICIOS MARCHAN BIEN”

Brasil tenía 11 millones de desempleados cuando Temer asumió el cargo. Ahora hay 14 millones. El salario mínimo brasileño apenas se ajustó a la inflación este año, la primera vez que este factor en la capacidad de compra no sube desde 2003. Ahora es de 295 dólares al mes, muy poco en un país con altos precios.

Las empresas aún no han visto muchos motivos para el entusiasmo. La producción industrial, que mide la cantidad de bienes producidos y servicios adquiridos por los fabricantes, subió un 1,1% en marzo, en comparación con el mismo mes del año anterior.

La inflación ha caído de forma brusca bajo el gobierno de Temer, de más del 10% a aproximadamente el 5%. Sin embargo, los economistas dicen que la causa subyacente es que los brasileños no compran. De enero de 2016 a enero de este año, las ventas minoristas cayeron un 5,9%, según datos del gobierno.

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“MANTENDREMOS LOS PROGRAMAS SOCIALES. ESTOS PROYECTOS FUNCIONARON BIEN.”

El gobierno de Temer ha recortado o bloqueado a 1,1 millones de familias del emblemático programa social Bolsa Familia. El programa proporciona un pequeño ingreso para familias pobres que escolarizan a sus hijos y los mantienen bajo supervisión de un médico, según cifras del gobierno.

Datos proporcionados a The Associated Press tras una solicitud amparada por las leyes brasileñas de acceso a la información indican que la mayoría de las ciudades afectadas por los recortes en el programa Bolsa Familia estaban en las regiones más pobres de Brasil, el norte y el nordeste. Estas zonas son bastiones de los adversarios de Temer, como el expresidente Luiz Inácio Lula de Silva, favorito en los sondeos de opinión para las elecciones de 2018.

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“HAY CUESTIONES, AMIGOS MÍOS, QUE SON CONTROVERSIALES, COMO LA REFORMA LABORAL Y DE PENSIONES”

Temer ha apostado su presidencia y su legado a esas dos grandes reformas, pero está teniendo problemas para sacarlas adelante.

Consiguió aprobar en la cámara baja del Congreso una propuesta de ley que introduce grandes cambios en las leyes laborales brasileñas, pero sus posibilidades en el Senado no están claras. La ley estipula que los acuerdos entre empleadores y empleados prevalecen sobre las leyes laborales brasileñas, lo que podría derivar en reducciones en los días de vacaciones y jornadas de trabajo más largas.

Ninguna de las dos cámaras ha votado la propuesta de Temer para reformar las pensiones. Su texto original, que entre otras cosas habría elevado la edad de jubilación y la habría hecho igual para hombres y mujeres, se ha visto muy suavizado. Los analistas señalan habría que eliminar aún más recortes para que tenga posibilidades de aprobarse.

Por otro lado, hay dudas sobre la disposición del Congreso a aprobar una impopular reforma laboral un año antes de las elecciones.

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“LA (INVESTIGACIÓN) AUTOLAVADO SE HA CONVERTIDO EN UNA REFERENCIA Y, COMO TAL, DEBE PROTEGERSE”.

Al menos en público, Temer ha tenido cuidado de que no parezca que intenta desbaratar la enorme pesquisa sobre una trama de sobornos de miles de millones de dólares a políticos y otros funcionarios públicos por la concesión de contratos de construcción. Docenas de políticos y ejecutivos de alto nivel han sido encarcelados dentro de ese caso en los últimos tres años.

Al mismo tiempo, ocho de los ministros actuales de Temer están siendo investigados por corrupción en relación con la constructora brasileña Odebrecht, una de las empresas más implicadas en la trama de sobornos. Temer ha dicho que sólo los despedirá si son procesados.

El propio Temer se ha visto señalado en la investigación por supuestamente recibir donaciones ilegales de campaña. Él rechaza cualquier irregularidad y como presidente en el cargo sólo puede ser juzgado por delitos cometidos durante su mandato.