Ecuador. viernes 15 de diciembre de 2017
  • Seguir en Facebook
  • Seguir en Twitter
  • Seguir en Google+
  • Seguir en YouTube
  • Seguir en Instagram
  • Seguir en LinkedIn

Radiografía del Estado Español

Por Gonzalo Orellana
Madrid, España

Ahora que España está en el centro de todos los debates, y no por buenas razones, todo lo que rodea a su crisis genera interés. Aunque no sea la única razón que explica la situación actual, entender la compleja estructura territorial y política, compuesta por ayuntamientos, provincias, comunidades autónomas y gobierno nacional, nos ayuda a entender los problemas que actualmente afronta el país.

Por Gonzalo Orellana
Madrid, España


Publicidad

Ahora que España está en el centro de todos los debates, y no por buenas razones, todo lo que rodea a su crisis genera interés. Aunque no sea la única razón que explica la situación actual, entender la compleja estructura territorial y política, compuesta por ayuntamientos, provincias, comunidades autónomas y gobierno nacional, nos ayuda a entender los problemas que actualmente afronta el país.

España tiene 50 provincias agrupadas en 17 comunidades autónomas, todo esto en un territorio de poco más de 500.000 kilómetros cuadrados. Esta estructura tenía como propósito reconocer la diversidad cultural del país y tener un estado en el que todos se sintieran más o menos cómodos; esto fue particularmente importante durante el paso de la dictadura franquista hacia la democracia. Como en muchos otros casos, una iniciativa loable y cargada de buenas intenciones se desvía y termina convirtiendo a España en una suerte de 17 países que conviven juntos, es decir, comunidades autónomas con distintos niveles impositivos, distintas prestaciones sociales, con capacidad propia de endeudamiento, etc.

Algunos datos: las 17 comunidades autónomas tienen 17 parlamentos regionales que suman 1.268 diputados, a estos hay que agregar los 350 diputados y 266 senadores nacionales. Todos con salarios en promedio de 50.000 euros anuales, más dietas, autos oficiales, asesores, gastos de viajes, etc. Habría que preguntarse, ¿Tener casi 2.000 parlamentarios hace que la democracia funcione mejor? España tiene también 8.116 ayuntamientos, por ponerlo en contexto, esto es el doble que Francia, aun cuando Francia tiene un 40% más de población y 34% más de extensión. Pero lo mas llamativo de los municipios españoles, es que 4.861 (un 60%) tiene menos de 1,000 personas y mas de 2.600 ayuntamientos tienen menos de 250 personas. Esto se traduce en 8.116 alcaldes y la abrumadora cifra de casi 68.500 concejales ¿En aras de acercar el gobierno a la gente, se puede justificar esta absurda estructura territorial? Adicionalmente, hay que tomar en cuenta que cada ayuntamiento tiene la potestad de decidir el salario del alcalde y los concejales, lo que da aberraciones como casos de alcaldes de ciudades de 20.000 personas con salarios similares que el de los alcaldes de Madrid, Barcelona o que el propio presidente del gobierno.

A todos estos cargos políticos hay que sumar los trabajadores de las mas o menos 3.000 empresas públicas creadas tanto a nivel nacional como autonómico. Tradicionalmente, estos cargos se designan con candidatos que no resultaban electos o personas a quienes había que devolver favores políticos. ¿Cual es el resultado de todo esto? Que si sumamos el total de cargos elegidos, mas sus respectivos asesores y otros cargos designados a dedo por quienes ganan las elecciones en la urnas, tenemos al país con mas puestos políticos de Europa y quizás, si lo ajustamos por población, del mundo. Claramente este es el problema de España, y no un exceso de funcionarios, entiéndase, policías, profesores o médicos.

Las muestras de esta compleja y en muchos casos excesiva estructura política son muchas y variadas, aquí voy a mencionar dos ejemplos, aunque podrían ser muchos más. El deseo de las comunidades autónomas de diferenciarse la una de la otra ha llevado a la creación de 19 canales de televisión pública y de embajadas regionales. En el primer caso el objetivo era contar con medios de comunicación que muestren y realcen la cultura local, una vez más una buena intención, financiada con fondos públicos y en todos los casos generadores de perdidas de manera constante. El caso de las embajadas es aún mas absurdo, en el momento de mayor apogeo, las comunidades autónomas llegaron a contar con alrededor de 200 embajadas en distintos países, adicionales claro está, a las embajadas nacionales. No se me ocurre un mejor ejemplo de duplicidad de funciones y de despilfarro de recursos.

Pero, ¿Nadie se dio de cuenta de estos excesos? ¿Porque no se cuestionó este sistema increíblemente costoso? Por dos razones, la primera es que mientras la economía crecía nadie se paró a pensar en el costo, la segunda es que este sistema es beneficioso para los políticos, en particular para los dos partidos mayoritarios, el tener un amplio abanico de cargos que llenar hace mas atractivo el afiliarse a los partidos, alimentando sus bases y al mismo tiempo generando todo tipo de relaciones clientelares.

Estas son las razones por las cuales aún en medio de la peor crisis de los últimos 50 años, y aplicándose los recortes más duros de la historia reciente de España, ningún político habla de cambiar la estructura política/territorial o por lo menos de racionalizarla. Todos sabemos lo difícil que es conseguir que un político tome decisiones que le perjudican directamente a él o su partido, sin embargo las presiones internas de la sociedad y las externas de sus socios europeos harán que tarde o temprano España tenga que dar pasos en esa dirección.