Ecuador. domingo 17 de diciembre de 2017
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Los garrotazos

Juan Carlos Díaz-Granados Martínez
Guayaquil, Ecuador

La solución oficial para enfrentar la crisis fiscal es endeudarse para cubrir el gasto público y esperar que Dios nos ayude hasta que suba el precio del petróleo.

Juan Carlos Díaz-Granados Martínez
Guayaquil, Ecuador


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La solución oficial para enfrentar la crisis fiscal es endeudarse para cubrir el gasto público y esperar que Dios nos ayude hasta que suba el precio del petróleo. Pero más que nada, que ampare al próximo presidente, porque con los préstamos chinos, la deuda pública pasó del 30% al 35 % del PIB y no se conoce el plan de amortización.

Se ha anunciado que no se reducirá el gasto público, que es lo que cualquier ama de casa haría cuando los ingresos familiares se ven mermados. El sustento para esta decisión es que la inversión pública desplazó a la inversión privada. Por eso, al caer el precio del petróleo, el gobierno justifica el endeudamiento, olvidando la opción de incentivar la inversión privada extranjera y nacional para que generen más empleos e impuestos. Es importante aclarar que no se debería reducir la inversión pública, pero sí el gasto fiscal, mientras se fomenta el comercio.

En ese contexto, no se comprenden las resoluciones de emitidas por el COMEX, en las que se restringen las importaciones provenientes de Perú y Colombia, cuando pertenecemos a la CAN; sin que exista un incremento de las importaciones desde esos países. Entretanto, el sector público sigue siendo el principal importador y los importadores privados, reducirán las fuentes de trabajo que sustentan, cuando lo que deberíamos hacer es promover el libre comercio.

El gobierno ha actuado en relación al petróleo como si fuera un ganador de la lotería. Noventa por ciento de esos afortunados pierden el dinero porque no saben producir. En el momento que el precio del petróleo estaba alto se sugirió ahorrar para la época de vacas flacas, pero el consejo fue calificado, con la prepotencia de quien nunca ha trabajado, como un nefasto principio neoliberal. Si hubiera ahorrado tres dólares por barril de petróleo, en este momento tendríamos cinco mil millones de dólares para enfrentar la crisis fiscal.

Requerimos seguridad jurídica. No puede ser que se hayan promulgado once reformas tributarias directas y veinte indirectas. Ningún comerciante puede invertir con confianza si los números cambian constantemente o si no le avisan con anticipación que se van a aplicar salvaguardias inmediatas cuando tiene mercadería en camino.

El haber firmado un acuerdo comercial con la Unión Europea fue un acierto. Necesitamos decenas de esos acuerdos. Esa es la solución para traer dólares. Vender agresivamente al exterior. Fomentar las exportaciones. Aplicar austeridad fiscal y no gritar “sálvese quien pueda” como locos, afectando únicamente al sector privado. El Ecuador somos todos y juntos deberíamos salir adelante.