Ecuador. Lunes 29 de Mayo de 2017
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Rafael Correa: El enemigo de internet

Ezequiel Vásquez-Ger
Washington, Estados Unidos

Desde inicios de su gobierno, Rafael Correa ha sido implacable contra la libertad de prensa.

Ello a través de la confiscación de canales de televisión, sentenciando a diarios y periodistas, cooptando medios a través de empresarios amigos, y aprobando leyes que restringen al máximo el trabajo de los periodistas. Pero Correa también ha sido implacable contra los derechos digitales de los ecuatorianos, llevando la censura y la persecución al ámbito de internet.

Lo ha hecho sistemáticamente a través de varias técnicas: el uso abusivo de normas de copyright para suspender cuentas de Twitter, tumbar sitios webs y borrar contenido; perseguir judicialmente a periodistas y activistas que utilizan las redes para expresarse; espionaje y hacking contra periodistas y opositores; y la creación de un ejército de “trolls” dirigido a difamar y estigmatizar a la voces críticas. Veamos algunos ejemplos.

El pasado 14 de Diciembre el Senador estadounidense Patrick Leahy pronunció un discurso en el cual alertaba a sus colegas Senadores sobre la falta de independencia judicial en Ecuador, y en específico sobre los ataques sufridos por la Asambleísta y líder indígena, Lourdes Tibán. Dichas declaraciones fueron reproducidas por Tibán en su cuenta de Twitter. El gobierno de Ecuador, a modo de represalia, consideró que los tweets de Tibán constituían un abuso y pidió a Twitter la suspensión de la cuenta de la Asambleísta. Al día de hoy, Tibán no ha podido recuperarla.

Esta no es la primera vez que el gobierno de Rafael Correa intenta suspender cuentas de Twitter o censurar contenido periodístico en internet. La ONG Fundamedios ha reportado que en los últimos meses Twitter también a cerrado las cuentas del corresponsal de The Economist en Ecuador, Stephan Kuffner, y de la periodista María Fernanda Egas, que aún permanece cerrada, entre muchas otras.

En reiteradas ocasiones, sitios webs completos han sido dados de baja. Un ejemplo es el del portal de investigación Focus Ecuador, el cual permaneció caído durante varios días debido a que el servidor que lo alojaba dio lugar a reclamos de copyright planteados por la empresa española Ares Rights en representación de la Secretaría de Inteligencia de Ecuador

Los sitios webs del medio digital La República, del canal de televisión Ecuavisa, y de la revista Vistazo fueron dados de baja durante largas horas en junio de este año, mientras transmitían en vivo las protestas sociales que se desarrollaban en Ecuador. El portal de Fundamedios fue tumbado durante 48 horas también en Junio.

En algunos casos, los ataques de Rafael Correa han llegado a niveles judiciales. El 11 de noviembre pasado, Sebastián Cevallos, subdirector nacional del Movimiento Unidad Popular, fue sentenciado judicialmente a 15 días de prisión tras haber denunciado en Twitter un caso de corrupción. El periodista Roberto Aguilar, quién dirige el blog “Estado de Propaganda”, fue llamado a confesión judicial por parte del Secretario de Comunicaciones, Fernando Alvarado, quién consideró que Aguilar lo había calumniado con sus comentarios en las redes sociales.

Quizás más grave aún es la utilización por parte del gobierno de un aparato de inteligencia dirigido a intervenir y monitorear correos electrónicos y conversaciones de periodistas, políticos y opositores. Una investigación de Citizen Lab demuestra cómo periodistas y activistas ecuatorianos han sido atacados de modo sistemático. Esta denuncia se suma al ya conocido caso de “Hacking Team”, la empresa italiana que habría sido contratada por los servicios de inteligencia ecuatorianos para penetrar cuentas de opositores. Diversos medios digitales de Ecuador que han denunciado el caso de Hacking Team, de hecho, han sido hackeados y dados de baja temporalmente.

La información extraída por los hackers ha sido utilizada por el gobierno de modo estigmatizante. Algunos días atrás, el canal público Ecuador TV acusó al periodista Martín Pallares de haber viajado a Estados Unidos en busca de financiamiento para su nuevo emprendimiento digital, relatando detalles de las reuniones que allí sostuvo, detalles que solo pudieron haber sido obtenidos a través de un hackeo a su cuenta de email. Algo similar ocurrió a comienzos de 2014, cuando el diario gubernamental El Telégrafo publicó información obtenida de la cuenta de email de la líder opositora Martha Roldós.

Organizaciones internacionales han alertado sobre estas situaciones. El último informe de “Libertad en Internet” de Freedom House, por ejemplo, alertó sobre la creciente inversión del Gobierno de Rafael Correa en acciones de espionaje cibernético contra sus ciudadanos, así como también sobre el abuso de las leyes de copyright para dar de baja contenido crítico al gobierno.

Es posible que empresas como Google, Twitter y otras no estén al tanto de muchos de estos abusos. La falta de conocimiento sobre las circunstancias puntuales de un país, hacen que muchas veces se cometan errores y se continúen dando de baja cuentas, videos y contenidos que incomodan al gobierno. Revisar y revertir esta situación sería un gran aporte de estás empresas a la defensa de la libertad de expresión en Ecuador.