Ecuador. sábado 23 de septiembre de 2017
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Más de 70 mil musulmanes rohingya buscan refugio en Bangladesh por persecución

Miembros de la minoría rohingya de Myanmar descansan tras cruzar la frontera a Bangladesh, cerca la zona de Teknaf, en Cox's Bazar, el sábado 2 de septiembre de 2017. (AP Foto/Bernat Armangue)

SHAH PORIR DWIP, Bangladesh (AP) — Los campos para desplazados en Bangladesh empezaban a llenarse el domingo, según responsables humanitarios, mientras miles de refugiados rohingya seguían cruzando la frontera para huir de la violencia en el oeste de Myanmar.


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Unas 73.000 personas han cruzado la frontera desde que estalló la frontera el 25 de agosto, según Vivian Tan, portavoz del Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR).

La violencia y el éxodo comenzaron después de que insurgentes ronhingya atacaran puestos policiales y paramilitares de Myanmar, en lo que describieron como un intento de proteger a su minoría étnica de la persecución de las fuerzas de seguridad, en un país de mayoría budista. En respuesta, el ejército lanzó “operaciones de limpieza” para expulsar a los insurgentes.

Más de 50 refugiados llegaron con heridas de bala y fueron trasladados a hospitales en Cox’s Bazar, en la frontera con Myanmar, según indicó el domingo otro funcionario humanitario.

Los refugiados que llegaban a la localidad pesquera de Shah Porir Dwip en Bangladesh describieron explosiones de bombas y dijeron que algunos miembros de la minoría musulmana rohingya habían muerto quemados en una campaña militar de represión.

Las fuerzas de seguridad de Myanmar y los insurgentes ronhingya se acusan mutuamente de atrocidades en el estado birmano de Rakhine. El ejército ha dicho que casi 400 personas, en su mayoría insurgentes, han muerto en enfrentamientos.

Muchos de los refugiados necesitaron atención médica inmediata por enfermedades respiratorias, infecciones y malnutrición, según trabajadores humanitarios. Los centros sanitarios de la zona fronteriza eran insuficientes para asumir la carga de trabajo y se necesitaban paramédicos y ayuda, señalaron.

“Huimos a Bangladesh para salvar nuestras vidas”, dijo un hombre, que se identificó sólo por su primer nombre, Karim. “El ejército y los extremistas de rakhine nos están quemando, matando, prendiendo fuego a nuestro pueblo”.

Karim dijo el sábado que había pagado 12.000 takas de Bangladesh, o unos 150 dólares, por cada uno de sus familiares para que los llevaran de forma clandestina en un bote de madera hasta Bangladesh, después de que los soldados mataran a 110 rohingya en su pueblo de Kunnapara, cerca de la localidad costera de Maungdaw.

Imágenes por satélite analizadas por Human Rights Wach muestran cientos de edificios destruidos en al menos 17 lugares del estado de Rakhine desde el 25 de agosto, incluidas unas 700 estructuras que parecían haberse quemado sólo en el pueblo de Chein Khar Li, según la organización de derechos.

El gobierno acusa a los insurgentes de quemar sus casas y matar a budistas en Rakhine. Las viejas tensiones entre musulmanes rohingya y budistas estallaron en sangrientos choques en 2012, obligando a más de 100.000 rohingyas a huir a campos de desplazados en los que siguen viviendo muchos de ellos. (I)

The Associated Press