El retorno a la magia
Salamanca, España
Una familia amish, de los Estados Unidos, acaba de rechazar un tratamiento de quimioterapia a su hija de diez años que padece de cáncer, para sustituirlo por “una medicina alternativa”. Si bien esta es una forma usualmente admitida para cobijar bajo una denominación tan amplia, tan ambigua y tan difusa una serie incalculable de prácticas no científicas, lo cierto es que lo que aquí se quiere disfrazar son prácticas más próximas a la magia, el hechizo y cualquier otro tipo de superchería. Quizá esta niña, víctima inocente de la intolerancia y la obsecuencia del fanatismo religioso, arrastrado durante siglos, registre en los próximos meses una mejoría, pequeña o grande, que se atribuirá a la “medicina alternativa” y se habrá olvidado entonces de la quimioterapia que recibió antes que la cerrazón piadosa fuera puesta en acción.
