Ecuador. jueves 14 de diciembre de 2017
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Sarkozy y Monti se reúnen para analizar la crisis económica

PARIS (AP)Los líderes de Francia e Italia se preparaban este viernes para conversar en París sobre la creciente crisis de deuda en Europa en medio de noticias económicas desalentadoras.


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La crisis, que comenzó como un problema de endeudamiento en países más débiles, ya está tocando a la puerta de economías cruciales en el continente como Italia y Francia. Está orillando a gran parte de los países hacia una nueva recesión, y está empujando al euro —que ha resistido bien la crisis durante los últimos dos años— a sus niveles más bajos en 16 meses.

El rendimiento de la tasa de interés en el bono de Italia a 10 años subió de nuevo este viernes por encima del 7%, un nivel que ya obligó a otros países a solicitar rescates. El problema en este caso es que Europa no puede darse el lujo de rescatar a Italia como lo ha hecho con países que tienen economías más pequeñas.

Los indicadores económicos muestran también que incluso los países más ricos, como Alemania, ya no son inmunes a los nerviosismos por el mercado de deuda. Las ventas al por menor y el ánimo por el estado de la economía están descendiendo en toda la región, de acuerdo con nuevos datos difundidos el viernes, mientras que el desempleo en la eurozona de 17 naciones permanece en 10,3%.

Los gobiernos europeos intentan recuperar la confianza de los inversionistas en sus finanzas públicas, pero hacerlo se dificultará más a medida que sus economías reducen su ritmo o se contraen.

En el caso de Italia, el presidente francés Nicolas Sarkozy y otros líderes europeos presionaron a Roma el año pasado para que adoptara estrictas medidas de austeridad después que el rendimiento que ofrecen subió por primera vez por encima del 7%.

Eso obligó al primer ministro Silvio Berlusconi a dejar el cargo y trajo consigo un gobierno de tecnócratas presididos por el economista Mario Monti, lo cual tranquilizó a los inversionistas en un principio.

Pero la presión está aumentando de nuevo, y Monti siente urgencia para lograr la aprobación de las medidas de austeridad.